©

Del mar del Norte al mar Báltico

Del mar del Norte al mar Báltico


3 etapas


4 noches


388 km


Esta Route du Bonheur bien podría llamarse «Luna naciente sobre el mar», en homenaje al célebre cuadro del pintor romántico alemán Caspar David Friedrich. Así, nuestro viaje parte al descubrimiento del norte de Alemania, atravesando paisajes en los que se pueden ver los cielos más hermosos. Desde Hamburgo, ciudad portuaria y «puerta al mundo», el recorrido se dirige hacia Weissenhaus y el mar Báltico, para continuar hasta la isla de Sylt, una inmensa franja de arena en el mar del Norte. En la orilla, estos litorales ofrecen una atmósfera y unos paisajes bucólicos y relajantes.

01

Salida

Duración recomendada : 1 noche

Hamburgo

©

Etape fictive

Hamburgo, la vida a orillas del río

¿Cómo no quedar cautivado por Hamburgo? A pesar del gran incendio de 1842 y los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, la segunda ciudad de Alemania supo reinventarse a orillas del Elba. Con sus calles adoquinadas y su inconfundible «skyline» de ladrillo y cristal, Hamburgo ofrece hoy un entorno encantador para sus visitantes. Numerosos almacenes y espacios industriales de antaño se han transformado en espacios culturales en los que se celebran exposiciones y conciertos. Hamburgo, «puerta del mundo», es una ciudad vibrante y efervescente en la que abundan los cafés, los bares y las discotecas.

Qué hacer, qué visitar, qué descubrir

Durante su estancia

©

La Elbphilharmonie, símbolo de una ciudad

La Elbphilharmonie, símbolo de una ciudad

Inaugurada en 2017, la Filarmónica del Elba es mucho más que una proeza arquitectónica. Frente al extenso puerto, viene a representar el símbolo de la ciudad. Levantada sobre un antiguo almacén de cacao en ladrillo rojo, una ola de cristal de 110 metros de altura y 29 plantas domina todo el edificio. Esta estructura etérea fue concebida por los arquitectos suizos Herzog & de Meuron, galardonados con el Premio Pritzker. Hoy en día, los habitantes de la ciudad se dan cita aquí para contemplar las vista panorámica de la ciudad hanseática o disfrutar de un concierto en una sala filarmónica única.

Durante su estancia

©

Paseo en ferry hasta el puerto industrial

Paseo en ferry hasta el puerto industrial

Frente a la ciudad, el puerto industrial parece no tener fin. En la orilla izquierda del Elba, los astilleros y los diques no dejan de llamar la atención. Para acercarse, basta con tomar el ferry público número 62 desde el embarcadero situado en Landungsbrücken (pontón 3). Este ferry le conducirá río abajo, bordeando el recinto industrial, para pasar por delante de grúas gigantescas y portacontenedores del tamaño de varios campos de fútbol. El paseo fluvial hasta Finkenwerder dura cerca de una hora. Tanto a la ida como a la vuelta, merece la pena hacer escala en la playa del Elba, la Elbstrand.

02

128 kmCoche

Duración recomendada : 2 noches

Weissenhaus

Hotel - Restaurante

©

©

3 km de playascastillo resortparque de 75 hectáreascocina creativa

Weissenhaus, Alemania

Weissenhaus Private Nature Luxury Resort

Descubrir

03

260 kmCoche

Duración recomendada : 1 noche

Sylt/ Tinnum

Qué hacer, qué visitar, qué descubrir

Durante su estancia

©

Excursión al archipiélago de las Halligen

Excursión al archipiélago de las Halligen

Corren malos tiempos. De las cincuenta islas que formaban el archipiélago de las Halligen ya solo quedan nueve. Las grandes mareas se han tragado estos pedazos de tierra en los que los habitantes vivieron durante mucho tiempo a salvo de la civilización. La electricidad no llegó hasta 1950 y el agua potable en 1960. Es este aislamiento el que les ha permitido seguir trasmitiendo la extrema sensación de ser la tierra del fin del mundo

Durante su estancia

©

Siguiendo los pasos de Gunter Sachs y BB, Sylt

Siguiendo los pasos de Gunter Sachs y BB, Sylt

La más secreta y chic de las islas Frisias del norte, Sylt, fue durante mucho tiempo el refugio del millonario Gunter Sachs y de su esposa, la legendaria Brigitte Bardot. En los años 60, Sylt era el St.Tropez del norte, donde se podía saltar de una fiesta a otra caminando por la arena de Buhne. Desde entonces, otras estrellas han cogido el relevo para disfrutar de la gran belleza y discreción del lugar.

Sugerencias de itinerarios