eur / es >

©

Le Ponant - Mediterráneo
Loading...

Dubrovnik, Niza o Atenas

velero de tres mástilescruceros con sello ecológicoen «petit comité»todo incluidolugares emblemáticos y secretos

Le Ponant le invita a realizar una travesía de ocho días y siete noches alejada de las rutas tradicionales. Tanto si le gusta el Mediterráneo como si es un viajero curioso, (re)descubrirá lugares icónicos y tesoros ocultos en un crucero todo incluido en el que solo tendrá que dejarse llevar. Tanto si elige un recorrido por las islas griegas partiendo de Atenas, o por las costas croatas desde Dubrovnik, o si combina ambos destinos, la emoción y la autenticidad están aseguradas. Impregnado por la atmósfera tan singular de la costa mediterránea, disfrutará de su paisajes diversos y de la riqueza de sus tradiciones culturales. Vuelva a conectar con la naturaleza y consigo mismo en un velero de tres mástiles a escala humana en el que se sentirá como en su propio velero. Le Ponant, comprometido con un turismo marítimo cade vez más responsable y exclusivo, ofrece a sus huéspedes un servicio personalizado y una cocina sencilla e inspirada en la que los productos locales son los protagonistas.

Hotel

Restaurante

Acerca de

Prepare su estancia a bordo de Le Ponant

¿Necesita ayuda?

¿Necesita ayuda?

Contacte con nuestros especialistas para que le asesoren a la hora de reservar su estancia.

No es posible reservar este establecimiento en línea

Nuestros asesores están disponibles para ayudarle a realizar su reserva en el hotel.

Descubre los cruceros Ponant en el Mediterráneo

©

Amalfi, costa legendaria

Frente a las aguas brillantes del Mediterráneo, Amalfi muestra sus casas blancas colgadas de las rocas y sus callejuelas medievales que ascienden hacia el monte Cerreto. Antigua potencia marítima, la ciudad conserva las huellas de las influencias orientales y latinas que han moldeado su identidad. Desembarcando en Le Ponant, descubrirá una ciudad luminosa cargada de historia, en la que cada recodo ofrece una panorámica impresionante de la costa, declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO.

©

Lipari, perla eólica

En el corazón del archipiélago eólico, Lipari es la isla en la que se siente con más intensidad la naturaleza volcánica del Mediterráneo. Sus acantilados de piedra pómez, sus coladas de obsidiana y las tonalidades rojas de Rocce Rosse, cuentan una historia forjada por el fuego. Declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO, la isla conjuga el antiguo legado con la dulzura insular. Dominando el puerto, la ciudadela alberga callejuelas antiguas, murallas y una sorprendente catedral normanda con fachada barroca.

©

Fiskardo

Al norte de Cefalonia, Fiskardo cultiva un encanto singular, con sus casas pastel rodeadas de jardines floridos alineadas a lo largo de los muelles. El pueblo ha conservado su arquitectura de inspiración italiana, algo raro en este archipiélago jónico, así como su atmósfera apacible. Desde el espigón, las costas de Ítaca se dibujan en el horizonte, como un discreto recordatorio del mito de Ulises. Bajo los cenadores, cafés y tabernas ofrecen un marco ideal para saborear las kreatopita, pequeñas tortas tradicionales de la región.

©

Pilos

Entre las colinas de Mesenia y la bahía de Navarino, Pilos parece una postal. Desde sus alturas rodeadas de adelfas, se pueden contemplar las barcas de colores y la luz cambiante del Mediterráneo. En el centro histórico, callejuelas sinuosas y casa blancas con tejados de tejas crean un laberinto fascinante. No deje de probar las galletas tradicionales con miel y sésamo, servidas en los cafés de la plaza sombreada por plátanos centenarios.

©

Monopoli

Al borde del Adriático, descubra el animado puerto y las callejuelas blancas rodeadas por los muros fortificados de Monopoli. Entre el castillo, la catedral y las alamedas en las que los pescadores reparan sus redes, la pequeña ciudad de Apulia cultiva su autenticidad. A pocos kilómetros, Alberobello ofrece un escenario muy distinto: declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO, el pueblo es famoso por sus trulli con tejados cónicos, construidos con piedra seca según una técnica heredada de la Antigüedad.

©

Taormina

Taormina se extiende entre el mar y la montaña en la costa oriental de Sicilia. Las terrazas del centro de la ciudad, suspendidas a 300 metros por encima del oleaje, ofrecen unas vistas espectaculares de la ciudad. Recorriendo las callejuelas, se llega al teatro grecorromano abierto al horizonte, cuya arquitectura, magníficamente conservada, se funde con el paisaje. Con su historia, sus panorámicas excepcionales y sus calas secretas, Taormina es una de las escalas más destacadas de la región.