Relais & Châteaux es una colección exclusiva de los 500 mejores hoteles con encanto y restaurantes gastronómicos presentes en 60 países. De los viñedos de Napa Valley hasta las playas de Bali, de los olivos de la Provenza a las reservas de Sudáfrica, Relais & Châteaux reúne las etapas del itinerario más bello para descubrir cada región y cada país.
En nuestros establecimientos, cada anfitrión quiere compartir su vínculo con una cultura, con una región. Después de haber pasado en ocasiones una vida entera asimilando la historia y el espíritu del lugar, le transmiten con pasión la esencia de su personalidad y sus raíces.
Lugares de ensueño para pasar un fin de semana romántico o celebrar los momentos más importantes de la vida: cumpleaños, aniversarios, lunas de miel, reuniones familiares... Gracias a la magia de nuestras casas, las más bellas ocasiones para reunirse se transforman en recuerdos inolvidables.
Relais & Châteaux, creada hace mâs de cincuenta años por la unión de grandes hosteleros y chefs de cocina, se impone como una referencia de excelencia en los sectores de la restauración y la hostelería. Con las experiencias y el viaje a través de los sentidos que le ofrecemos en nuestros establecimientos presentes en todo el mundo, le invitamos a redescubrir y redefinir un Estilo de vida particular.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en la riberaVer detalles
Esta antigua sede del gremio de pescadores se mantiene en pie, a las orillas del manso Rin, desde hace casi cuatro siglos. Jana Zwesper y el grand chef André Jaeger han dotado a este hotel de interiores modernos sin quitarle un ápice de su encanto e intimidad. La estancia aquí despierta todos los sentidos, en particular en su perfumada terraza cuajada de flores. Con influencias asiáticas, su cocina moderna y ligera es fantástica y las habitaciones están inspiradas en la filosofía zen. Excursiones en barco, golf y otras actividades al aire libre son una excelente manera de descubrir esta región que tiene mucho que ofrecer.
Hotel y restaurante a orillas de un lagoVer detalles
Escápese a un pequeño paraíso a las orillas del lago Lucerna, que guarda cierto parecido con los fiordos nórdicos, rodeado por los majestuosos Alpes suizos. En el Park Weggis los huéspedes pueden disfrutar de fantásticos tratamientos para el bienestar y una excelente hospitalidad bajo la dirección del Maître de Maison Peter Kämpfer. En medio del jardín japonés con sus viejos bonsáis, seis casas de campo de madera exótica y piedra natural se han creado como spas privados en los que los huéspedes podrán disfrutar de diferentes tipos de baños, saunas y terapias. Los gastrónomos se frotarán las manos con la oferta de tres restaurantes y diversos bares, incluido uno especializado en caviar, otro dedicado a los vinos con una bodega excepcional y el bar de la playa.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en un puebloVer detalles
En el Lampart’s los huéspedes pueden dedicarse a mimar tanto su espíritu como su paladar. El Grand Chef Reto Lampart y su mujer, Anni, le invitan a saborear delicias gastronómicas y disfrutar del acogedor ambiente de este restaurante, un antiguo almacén de 1836 convertido con gusto en una casa de campo inglesa. Sumérjase en un mundo de sabores mediterráneos y pruebe una cocina que está en perfecta armonía con las estaciones. Los platos son un canto al color y los aromas, y están presentados exquisitamente. Disfrute del momento con una maravillosa comida en un delicioso jardín o en el elegante restaurante. El gran salón es ideal para un cóctel o una copa que ponen el broche final a una cena excepcional.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en el campoVer detalles
En el corazón de las Franches Montagnes en el Jura suizo, a unos kilómetros de la ciudad de La Chaux-de-Fonds, famosa por sus relojes y declarada patrimonio mundial por la Unesco, esta meta gastronómica de alto nivel cultiva la elegancia informal. Aquí todo transmite autenticidad. El Grand Chef Georges Wenger elabora una cocina creativa, ligera y sabrosa, que sigue el compás de las estaciones. Una cocina de producto, de armonías y contrastes, que reinventa sin cesar el rico patrimonio de su lugar de origen. En su mesa, morillas, espárragos, trucha, ruibarbo, liebre, trufas y bayas silvestres ocupan el lugar de honor. Georges Wenger es también un apasionado de los vinos y ha creado una bodega excepcional con más de 1.000 añadas que merece por sí sola el viaje.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en un puebloVer detalles
Imagínese un bastón de azúcar en equilibro sobre una bola de vainilla, colocada delicadamente a su vez sobre una teja de chocolate. Gilles Dupont y Thomas Byrne son equilibristas y coreógrafos de la gastronomía. Su cocina es todo un mundo de superposiciones y de líneas depuradas, tan armoniosas como las del Lago Leman por el que podrá pasear antes de sentarse a la mesa contemplando nítidas vistas del Jura. Podrá elegir entre el lomo de bacalao fresco al horno, pesto de verduras tiernas y tosta de tapenade, pétalos de ajo crujientes o entrecot de buey Angus de Escocia. El talento de estos Grands Chefs artistas no tiene límites.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en un puebloVer detalles
Bernard, Ruth, Nathalie, Isabelle, Guy… Nada más posar sus maletas en casa de los Ravet podrá tutearles y sentirse como en casa. Los Ravet son excepcionalmente acogedores y poseen un talento especial para hacer bien las cosas. En la cocina, Bernard y Guy, crean maravillosas obras de arte. Isabel es la maga de la repostería. La bodega del siglo xvi está catalogada como monumento histórico y en la “tienda”, Ruth y Nathalie, sumilleres de renombre, seleccionan para usted las mejores especialidades locales.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en un puebloVer detalles
La cocina de Carlo Crisci provoca entusiasmo y alegra el paladar. Su pasión por la innovación le empuja a buscar, con una curiosidad sin límites, todo lo que puede estimular su imaginación. Hierbas silvestres, especias exóticas y la cocina molecular le han marcado e influido, pero sin desviarle nunca del respeto por los productos. Durante los treinta años que lleva en el Cerf, no ha dejado de innovar, pero manteniéndose siempre fiel a los principios clásicos de su gran cocina. Su afición a las artes se refleja en la vajilla diseñada especialmente en colaboración con grandes artesanos y en sus composiciones que son un auténtico placer para todos los sentidos.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en un puebloVer detalles
Benoît Violier ha colgado sus delantales en el antiguo ayuntamiento de Crissier, ahora reformado. Primero se renovó la cocina y, a continuación, los dos comedores. Ahora el Chef y dueño del establecimiento puede cultivar su arte: la sublimación del producto. Sus ídolos son: Fredy Girardet, Joël Robuchon y Philippe Rochat que inspiran su filosofía. “Mi objetivo es sublimar el producto aportándole la cocción perfecta y los condimentos más adecuados”. Sobre la base de esta idea, ha desarrollado un estilo muy personal, impregnado de los sabores de la región, como los Primeros Espárragos “Fillettes” y “Bourgeoises” de Pertuis, servidos con una mimosa al Osciètre Impérial. El espléndido salmón del Adour es una exquisitez que no hay que perderse.
El famoso interiorista Pierre-Yves Rochon ha hecho revivir la elegancia de esta majestuosa mansión del siglo xix a orillas del lago Leman. Rochon ha creado un universo que evoca el pasado histórico añadiéndole sutiles toques contemporáneos. Las habitaciones miran al lago y a los Alpes, el spa es excepcional y en el salón oriental se degustan tés singulares. La cocina da prioridad a los productos, especialmente a los pescados del lago y las especias de todo el mundo. Es un lugar tan inspirador que Anita Brookner escribió su novela Hôtel du Lac en este hotel.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en un puebloVer detalles
En las cumbres de Montreux, entre el lago y las montañas, Le Pont de Brent atrae a los gastrónomos desde hace ya varias décadas. En esta cálida casa de pueblo, el Grand Chef Stéphane Décotterd prosigue con pasión la obra de Gérard Rabaey. Sea testigo del arte de trinchar las aves en la sala, con magistral destreza y deguste una cocina creativa elaborada con los mejores productos locales. Platos como “la vinagreta de cangrejos del Lago Lemán” y “la composición de boletus con almendras frescas”, se acompañan con deliciosos vinos suizos entre ellos los grandes del viñedo del Lavaux.
Para Toni y Barbara Mittermair “los huéspedes no se alojan en un hotel, vienen a nuestra casa”. Su casa está en un bonito emplazamiento a orillas del lago Leman, con las montañas nevadas como telón de fondo. Es un placer tomar un aperitivo en la terraza, mientras la vista se deleita con los bellos atardeceres. Ese es el verdadero paisaje que inspiró a Jean-Jacques Rousseau en su novela La nueva Eloísa. En el restaurante del hotel, el chef y su equipo elaboran una cocina sencilla inspirada en la del sur de Francia, con platos como el carré de cordero de Sisteron con hierbas aromáticas, acompañado de patatas a la paja y de ratatouille niçoise.
Este hotel, situado en el centro de Ginebra, es el lugar ideal para descubrir la maravillosa oferta cultural de la ciudad y sus monumentos más emblemáticos como la catedral de Saint-Pierre, el Muro de los Reformadores, la fuente y el Jardín inglés. La cigüeña dorada situada encima de la puerta es el símbolo identificativo de este palacio que tiene una decoración sorprendente, con su fuente barroca, su fresco de la Belle Époque y sus altas columnas de piedra. Relájese en una de las habitaciones y verá lo que es vivir en un establecimiento en el centro de la ciudad con la sensación de estar en una gruta. La magia prosigue en la cocina, en la que se sirven platos originales, como el filete de lubina asado con virutas de calabaza marinada y nueces trituradas.
Cerca de Gstaad y sus 250 kilómetros de pistas de esquí, se encuentra un chalet con unas maravillosas vistas a las montañas y los centelleantes glaciares. Tanto en invierno como en verano, la Hostellerie Alpenrose es un sitio que destila un tremendo encanto, ideal para hacer excursiones por paisajes de una pureza absoluta. Tras el duro esfuerzo de realizar una actividad al aire libre, las confortables habitaciones, los tratamientos del centro de bienestar privado y la deliciosa cocina gastronómica le garantizan un bienestar de altura alpina.
En un paisaje de postal con vistas inauditas a las cumbres nevadas, Le Chalet d'Adrien parece estar suspendido de las montañas. El establecimiento domina Verbier, una de las más encantadoras estaciones de altura de Suiza. En invierno es un paraíso sin parangón para esquiar y en verano los pastizales de las altas montañas son el lugar ideal para hacer senderismo. Madera y telas coordinadas, mobiliario antiguo, libros y objetos colocados aquí y allá, como en casa, crean un ambiente encantador y agradable desde el que se puede disfrutar la belleza pura de la naturaleza. La piscina, frente a la montaña, y el spa son una invitación al bienestar. Los restaurantes ofrecen los sabores gastronómicos de la vecina Italia y rinden tributo a los productos y a los vinos del Valais.
Esquiar en las pistas de fama mundial de Crans-Montana no es el único placer que le reserva este exquisito chalé, construido según las normas tradicionales de la arquitectura alpina. Sus suites y juniors-suites tienen chimenea, jacuzzis y vistas a las cumbres nevadas y el chalé dispone de un Spa. Los bonitos interiores están hechos de madera y muros de piedra. Aquí el encanto está por todas partes, sobre todo en el cuadro de Félix, el burro que antes vivía en Pas de l’Ours. En un ambiente acogedor, el “Bistrot des Ours” se enorgullece de servir platos locales, mientras que en el restaurante gastronómico el chef le invita a degustar una selección de verduras, cordero lechal, lubinas, doradas, salmonetes, ciervo y otras maravillas gastronómicas.
Hay experiencias que no se olvidan, y un baño regenerador en las fuentes termales al aire libre de este establecimiento sin duda será una de ellas. En derredor, la nieve virgen y refulgente. En el spa, masajes con piedras calientes y aceites esenciales, fango, tratamientos adelgazantes o para esculpir la silueta, son sólo una parte de su amplia y completa oferta. Además, les proponemos curas de adelgazamiento personalizadas. Las habitaciones, espaciosas y acogedoras se han renovado en 2012. En el restaurante, la cocina fresca y equilibrada realza los sabores de la tierra y el mar. El lema del chef, “sea un gastrónomo inteligente”, cobra todo su sentido en este templo dedicado a la salud y el bienestar.
El valle de Saas-Fee es también conocido como la perla de los Alpes, y el Waldhotel Fletschhorn, que acaba de cumplir cien años, es la perla de este valle. Un hotel único que incluso tiene su propia galería de arte. El restaurante es el sitio perfecto para regalarse un festín de alta cocina y grandes experiencias gastronómicas, como el delicioso medallón de filete de bisonte con zumo de pimienta verde y patatas Anna o el cordero de Saas. Las comidas se sirven en una de las terrazas, situadas en medio del bosque, más hermosas del mundo, acompañadas por una selección de vinos de la bodega, que tiene más de 42.000 botellas de añadas escogidas por expertos.
Hotel y restaurante a orillas de un lagoVer detalles
Imaginen una gran casona con encanto en los paisajes lacustres del Friburgo Jura, con sus impresionantes puestas de sol y mágicos juegos de luces. En Le Vieux Manoir disfrutará de un paraje excepcional y de la misma hospitalidad que ha dado fama a este hotel desde hace más de un siglo. Participe en las numerosas actividades que ofrece y descubra los dulces placeres que depara la estancia aquí, tanto gastronómicos como culturales.
Ubicado en una mansión histórica de 1862, este hotel es un verdadero remanso de paz. Magníficamente situado al borde del lago de Neuchâtel resulta un punto de partida ideal para una escapada en la que descubrirán los restos de palafitos prehistóricos, declarados patrimonio de la humanidad por la Unesco en 2001; igualmente podrán disfrutar de paisajes maravillosos y de los secretos del Watch Valley, cuna del arte relojero suizo. En el restaurante “O’terroirs”, sentados frente al lago y las vistas de los Alpes, degustarán una cocina auténtica elaborada con los productos de la región. Y no pueden dejar de probar la mejor selección de licor de absenta artesanal de toda Suiza, en el Véranda-Bar. Hay que visitar, además, Neuchâtel, una pintoresca ciudad cuyas construcciones de piedra amarilla llevaron a Alejandro Dumas a escribir que “la villa parecía un juguete esculpido en una tableta de mantequilla”.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en un viñedoVer detalles
Desde que tenía siete años, Philippe Chevrier sabía que sería cocinero. Su sueño de infancia estaba influido por los platos creados por su madre y su tía, que le transmitieron su pasión por la buena comida. El sueño de Philippe se hizo realidad y ahora esta estrella ascendente del mundo culinario recaba toda la atención. Su cocina es una de las muchas razones para frecuentar este paraíso gastronómico en el corazón de Satigny, el municipio con mayor producción de vino de Suiza. En una antigua casa de viña estupendamente renovada, Chevrier elabora platos deliciosos como perca en sal gorda aromatizada con lemongrass y colas de cigala fritas con guisantes y jamón.
Existe en Suiza un cantón muy particular. Un cantón donde se habla romanche, italiano y alemán. Un cantón donde la escritora Johanna Spyri encontró la inspiración para su célebre novela Heidi. Un cantón donde la línea ferroviaria de Thusis a Tirano por el Puerto de la Bernina ha sido declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco. Estamos hablando del cantón de los Grisones. Allí, cual castillo de cuento de hadas que surge de la nada, está el elegante hotel Walther con sus más de cien años de historia. El “oasis de bienestar” cuenta con una catarata y una cueva “Cristallino” de piedra, única en Europa. La cueva es una sauna en un iglú de granito de Andeer. Otra especialidad del hotel es la Bresaola de la Bernina marinada, una receta propia que se sirve en el restaurante “La Stüva”.
Este refugio situado en un paraje idílico ofrece una vista panorámica excepcional de los prados en flor y de los picos nevados de los Dolomitas. Los interiores están decorados con preciosas obras de arte y antigüedades de famosos artistas del valle de Engandine. Tres restaurantes ofrecen experiencias y placeres culinarios variados: desde especialidades suizas en la antigua Bauernstube, a la cocina gastronómica servida en L'Autezza. El spa del establecimiento, cuya vista al macizo de la Silvretta es sencillamente espectacular, combina relajación y muchas opciones para sentirse plenamente bien. El hotel es el punto de partida ideal para intensas excursiones a pie o en bicicleta. Muy cerca, se encuentra uno de los mejores campos de golf de Suiza y, en invierno, los 80 km de senderos y pistas son una irresistible tentación para los esquiadores alpinos y de fondo.
El Schlosshotel Chastè, alojamiento con carácter, goza de una situación particularmente apacible, al pie del castillo de Tarasp en Engandine, la región de los parques nacionales. Toda la dulce suavidad de Suiza se refleja en este antiguo albergue regentado por la familia Pazeller: estancias para vivirlas y acogedoras habitaciones están revestidas de pino de los Alpes, respetando la artesanía tradicional. Aquí se degusta una cocina creativa acompañada de los exquisitos vinos de la bodega, en los comedores del restaurante luminosos y distendidos.
Acogida, servicio a medida y alegría de vivir otorgan al Walserhof un nivel nunca igualado hasta ahora. Este hotel íntimo está situado en Klosters, uno de los más bellos parajes de la región, que aúna el ambiente de una estación de esquí y el encanto bucólico de un antiguo pueblo grisón. Un lugar en el que da ganas de dejarlo todo. En cuanto a las delicias gastronómicas, el restaurante Walserstube alcanza la cima; con una cocina a la vez tradicional y creativa que se renueva sin cesar, encanta a los sentidos y el paladar, exalta los sabores, en concordancia con una selección de vinos del país y del mundo entero.
A finales del siglo xvii, un primer hotel termal, llamado Bad Lenk, se construyó aguas abajo del manatial sulfuroso alpino más rico, Balmen. Hoy, este manantial forma parte de la arquitectura del Lenkerhof gourmet spa resort que se ha convertido en un soberbio hotel, que destaca tanto por la elegancia de sus instalaciones como por la amplitud de su gama de tratamientos de bienestar. Bautizado con el nombre del lugar donde nace el río Simme, e inspirado por la vitalidad del agua que allí brota, el “7 sources beauty & spa” ofrece en efecto una auténtica cura de rejuvenecimiento en un decorado armónico de bosques y piedra. Rodeado de paisajes grandiosos, el lugar es también una invitación a disfrutar de los placeres de la montaña en cualquier estación, antes de degustar las delicias de una cocina fina y creativa.
Un espléndido paisaje de montañas rodea el viejo albergue cuyo estilo típico de la Engadine se ha conservado a lo largo de sus 450 años de existencia. Los nuevos edificios se han adosado armónicamente, revistiendo su traza contemporánea de madera natural para rememorar los bosques de pinos y alerces del entorno. La piscina se llena con agua de manantial de la vecina meseta. Este lugar tranquilizante y cálido es la obra de una familia cuyos miembros, de numerosas generaciones, construyen aportando talentos complementarios. Hostelera, cocinero o carpintero, todos tienen a orgullo dar a los huéspedes lo mejor de sí mismos: confort esmerado, buena acogida y cocina delicada basada en productos frescos de temporada, se conjugan en armonía con una decoración elegante y equilibrada.
Hotel y restaurante a orillas de un lagoVer detalles
Este oasis de tranquilidad está situado en un espacio abierto de 11 hectáreas, que convierte a este hotel en la finca más grande de Tesino, a las orillas del lago Maggiore. La arquitectura auténtica de una casa solariega sureña, detalles preciosos como el conjunto de sillones en el parque, la playa privada en la ribera del lago Maggiore y los maravillosos jardines interiores le harán sentir una profunda sensación de bienestar. Los dos chalés-suites, las lujosas suites juniors y las suites estándar están construidas de la materia con la que se hacen los sueños. En el restaurante gastronómico “Locanda Barbarossa”, el chef deleita a sus comensales con su cocina italo-mediterránea. El descanso total está garantizado en el nuevo spa exclusivo.
El Ticino, en Suiza, es una zona bendecida por un clima dulce, paisajes excepcionales y los placeres sin fin de la dolce vita. Un cantón de lagos y montañas, con cocina excelente, grandes vinos e innumerables actividades de ocio. El elegante Villa Principe Leopoldo Hotel & Spa está situado en la “colina de oro”, con una vista impresionante de la bahía del lago Lugano y de las montañas. La Villa se caracteriza por su marcado espíritu italiano y su estilo mediterráneo y alberga espaciosas habitaciones y suites que acaban de ser renovadas. El Restaurant Príncipe Leopoldo, un templo gastronómico, ofrece una cocina en la que impera la autenticidad, la pasión y el respeto al producto, sin olvidar la zona ni las tradiciones. La joya del hotel es el exclusivo y paradisíaco Spa Kiso, que ofrece lujo, privacidad y tratamientos a medida.