En el corazón de un pueblo provenzal, con sus patios y terrazas de piedra escalonadas, este conjunto hotelero de arquitectura renacentista es único. Entre Nîmes y Aviñón, cerca de la Camarga, las Cevenas y los Alpilles, la elevada aldea ofrece una bella vista sobre la llanura y el Ventoux. Apreciado por sus veladas musicales, Le Vieux Castillon sirve una cocina cargada de sol. Surtida carta de vinos del valle del Ródano.
Actividades:
Golf, piscina exterior, Sauna, BM, excursiones, equitación, canoa, kayak, la ruta de los vinos y visita de viñedos, el puente del Gard, Ducado de Uzès y su mercado.
Actividades lúdicas en el establecimiento Le Vieux Castillon