“La verdadera pereza es levantarse a las 6 de la mañana para tener más tiempo de no hacer nada”, escribió Tristan Bernard. Esa es la clase de deseos que suscita Le Toiny, auténtico paraíso en las alturas de “Saint Barth” en el corazón de un parque de 17 hectáreas y de su palmeral. Su refugio: una de las 15 villas-suites de estilo colonial que se asoman al mar. En la piscina rebosante, los baños son puros momentos de gracia subrayados por masajes. Y las comidas espléndidas en el restaurante gastronómico “Le Gaïac”, cuyo chef Stéphane Mazières sublima los sabores de la cocina local.
Niños bienvenidos
Guardería infantil, Special children menu
Actividades:
piscina exterior, Fitness, excursiones, equitación, pesca, vela, esquí náutico, submarinismo, canoa/kayak, nadar, practicar surf.