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Relais & Châteaux es un mundo en sí, un mundo diverso. Un mundo acogedor, amable y gourmet, en el que la exigencia de máxima calidad común a nuestros afiliados se une la pasión por su establecimiento y por el territorio que lo acoge.
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El arte de regalar Relais & Châteaux con nuestros Cheques y Cofres regalo CRÉATION. Para disfrutar de un fi n de semana encantador en un escenario excepcional, de una estancia alejada del mundo o de una cena gastronómica en la mesa de uno de nuestros Grands Chefs, más de 300 establecimientos de Relais & Châteaux acogen a las personas que haya elegido para regalarles una experiencia inolvidable.

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Descubran una auténtica vuelta al mundo, por la colección de Relais & Châteaux. Sea cual sea la ocasión o la duración de su estancia, cada establecimiento le ofrecerá lo mejor de su cultura y su región.
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Vivir una experiencia Relais & Châteaux significa vivir nuevas sensaciones. Cada una de nuestras casas le invita a explorar una variedad incomparable de sensaciones, en la que la belleza del lugar, la calidez de la acogida y la calidad de la cocina se conjugan a la perfección. Aromas y sabores, paisajes y colores hacen que cada estancia se convierta en una vivencia única e intensa.
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Patina.

Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en una ciudad. Estados Unidos,Los Angeles

Joachim Splichal

Chef
Patina Los Angeles 90012

Me crié en el entorno de la cocina. Mis padres tenían un pequeño hotel y una carnicería en Alemania en un lugar que se llamaba Spaichingen que está a unos ochenta kilómetros al norte de la frontera suiza. Ayudé ya desde muy joven: Ponía la mesa, me encargaba del equipaje de los clientes, cualquier tipo de trabajillo. Luego, cursé la escuela hostelera. En un momento dado, pensé ser director, pero rápidamente me di cuenta de que no me gustaba, y pasé a los fogones, pese a que en este momento todavía no tenía formación culinaria oficial.

Leo mucho sobre cocina: Distintas revistas, libros del mundo entero. Como vivo en San Marino, también voy a menudo a mercados de productos de granja: A Pasadena o Alhambra por ejemplo. Durante el ochenta por ciento del año, puedo conseguir los mismos productos: Frutas, verduras.


¿Cuál ha sido su mayor emoción gastronómica?
Para mí, sería cuando estoy en mi casa de Biarritz en el suroeste de Francia. Lo que aprecio particularmente son experiencias como ésta: Un pastor bajando de la montaña para traerme un cordero lechal. Lo asaría lentamente durante cinco horas y lo saborearía con habas blancas y un poco de ajo. Mi casa allí está en una pequeña ciudad que cuenta ocho casitas rojas y blancas en el País Vasco a proximidad de los Pirineos. Comer en este entorno, es divino: ¡Se siente tanta simplicidad! Es particularmente apreciable después de haber trabajado en un restaurante refinado.

¿El incidente de cocina más divertido que haya experimentado?
Hace unos veinte años, estábamos preparando una cena VIP en el Patina. Había incorporado al hijo de un buen amigo que contemplaba trabajar en la restauración para que nos ayudara para esta cena importante. No tenía ninguna experiencia con lo cual le mandé cubrir la crema tostada con azúcar y acaramelarla con un soplete de servicio. Le habíamos enseñado todo el procedimiento y pensábamos que lo haría correctamente. Cuando empezamos a servir los entrantes, probé una de las cremas tostadas que había preparado. Examiné el plato y pensé que había algo que no estaba correcto. Casi me atraganté con el primer bocado ¡era una mezcla de sal y azúcar! Hubiera querido echarlo en el momento por no haber controlado antes de preparar los postres. Afortunadamente, hemos preparado rápidamente un nuevo postre que servimos a los clientes. Me complace poder afirmar que algunos comensales que participaron en esta noche siguen siendo fieles clientes del Patina en la fecha de hoy.

¿Su mejor consejo para los cocineros aficionados?
Empiece el domingo por la mañana. Vaya al mercado de productos de granja y compre los mejores productos. Prepare una comida muy muy simple. ¡No se complique las cosas!


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