Mi abuelo, Raymond Thuilier, fundador del Oustau de Baumanière me pidió que me fuera con él para que continuara su obra. El tenía 72 años y yo, 24. Salía de la Escuela superior de comercio francesa HEC y nunca había cocinado, excepto lo que había visto en las cocinas durante mi infancia.
Cuando llegué en Baumanière, muy rápidamente, me entraron ganas de cocinar y fui a estudiar con los grandes de esta época: Troisgros, Chapel, Haeberlin, Girardet, Bocuse. Y luego, con mi abuelo. Lo que me ha marcado en todos ellos: El respeto por los productos, el rigor y la imaginación.
Momentos importantes: La llegada a Baumanière en febrero de 1969, la muerte de mi abuelo en 1993.
Mi cocina: Clásica, solidamente anclada en el terruño provenzal, una cocina que realza el producto y en la que lo accesorio no oculta lo esencial.
Mi orgullo: Un menú de verduras que vienen, sólo en parte, de mi huerta ecológica.