El bullicio de los festivales vecinos se calma a las puertas de este remanso de luz y bienestar. Los días transcurren serenos en una tumbona al borde de la piscina, en la rosaleda o jugando al tenis. Las refinadas habitaciones se abren a un parque apacible. En verano la cena se sirve en el patio de una encantadora masía contigua: un homenaje a la riqueza del mar y de los mercados de Provenza. Generosos «côtes-du-rhône».
Actividades:
Golf, Tennis, piscina exterior, Sauna, Fitness, Hammam, Solarium, BM, excursiones, equitación, pesca, canoa, kayak, rafting, Aeroclub