Desde Dublín, hay que cruzar los mágicos paisajes de Wicklow para llegar a este rincón de Irlanda, escondido entre el mar y las colinas, que ofrece uno de los paisajes más sobrecogedores del país. El puerto de Rosslare está muy cerca de Marlfield House. Fue en esta región intacta, pero también accesible, donde la familia Bowe decidió crear esta joya de hotel, un modelo de cordialidad y elegancia que ofrece deliciosos paseos por el jardín de rosas y el bosque. Comer en su invernadero victoriano y disfrutar de sus desayunos espectaculares, es una experiencia inolvidable. Aquí, la alegría y el placer son norma de la casa. Por algo se conoce a los irlandeses como “los latinos del norte”.
Niños bienvenidos
Guardería infantil, Special children menu
Actividades:
Golf, Tennis, BM, excursiones, equitación, caza, pesca, esquí náutico, submarinismo, polo, caza del zorro en temporada
Actividades lúdicas en el establecimiento Marlfield House