Hoteles y Restaurantes

Relais & Châteaux es una colección exclusiva de los 500 mejores hoteles con encanto y restaurantes gastronómicos presentes en 60 países.
De los viñedos de Napa Valley hasta las playas de Bali, de los olivos de la Provenza a las reservas de Sudáfrica, Relais & Châteaux reúne las etapas del itinerario más bello para descubrir cada región y cada país.

Descubrir el mundo

En nuestros establecimientos, cada anfitrión quiere compartir su vínculo con una cultura, con una región. Después de haber pasado en ocasiones una vida entera asimilando la historia y el espíritu del lugar, le transmiten con pasión la esencia de su personalidad y sus raíces.

Nuestras estancias

Lugares de ensueño para pasar un fin de semana romántico o celebrar los momentos más importantes de la vida: cumpleaños, aniversarios, lunas de miel, reuniones familiares...
Gracias a la magia de nuestras casas, las más bellas ocasiones para reunirse se transforman en recuerdos inolvidables.

A propósito de Relais & Châteaux

Relais & Châteaux, creada hace mâs de cincuenta años por la unión de grandes hosteleros y chefs de cocina, se impone como una referencia de excelencia en los sectores de la restauración y la hostelería.
Con las experiencias y el viaje a través de los sentidos que le ofrecemos en nuestros establecimientos presentes en todo el mundo, le invitamos a redescubrir y redefinir un Estilo de vida particular.
Descubra Relais & Châteaux

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Miembro de R&C
desde 1998

The French Laundry
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en el campo

6640 Washington Street
Yountville - California 94599
Estados Unidos
Tel.: : + 1 707 944 2380
Fax: : + 1 707 944 1974

E-mail : laundry@relaischateaux.com
Propietario : Thomas Keller
Maître de Maison : Nicolas Fanucci
Grands Chefs Relais & Châteaux : Thomas Keller et Timothy Hollingsworth

Descanso semanal: Almuerzo de lunes a jueves
Descanso anual: 3 semanas en enero y 10 días en julio

Thomas Keller

Hubo muchos elementos en el camino que me llevó a ser Chef. En julio de 1977, me encontré con el Chef Roland Henin. Este encuentro me impactó mucho. Me permitió vincular las cosas unas con otras. Me enteré de la actividad física que constituye cocina: Asumir 300 cubiertos para la noche por ejemplo. También me enseñó la importancia de implicar a los demás y que lo que importa son las personas presentes en la sala de restaurante: Hay que darles de comer.

La inspiración nos rodea en permanencia. No se trata de una cosa única. Se encuentra en una cantidad de lugares distintos, sin que ninguno esté previsto. Simplemente uno se da cuenta de ello y lo atrapa. Puede producirse en la playa, jugando al golf, practicando un deporte náutico. Recientemente, estos dos últimos años, me he concentrado en el golf. Me gusta la determinación que implica el golf, los ritos y la repetición, todo ello contribuye a hacer de mí un bueno cocinero. Porque me gusta la repetición.


¿Cuál ha sido su mayor emoción gastronómica?
Mi primera cena en la casa de Masa Takayama. No sólo ha sido la comida. Los movimientos, los rituales, casi como una danza, todos los matices subyacentes de la cocina. Su cocina es extraordinaria. Las setas asadas en pergamino, casi quemadas, la silueta negra de la seta en el pergamino. ¡O la entrada del Caviar y toro! Té verde, casi fluorescente en su espuma, la sensación que deja en la boca.

Otra emoción ha sido mi primera vez en un 3 estrellas de Michelín: Michel Guérard. ¡El huevo escalfado era perfecto!

¿El incidente de cocina más divertido que haya experimentado?
Me vienen muchos a la mente. Observar a Jean-Louis Palladin cocinar foie gras cuando estábamos en Israel. Había mucha agitación en la cocina porque los rabinos le explicaban cómo tenía que cocinar kosher. ¿Quién ganó? El rabino. Otra vez, es cuando tuve que cerrar el Rakel, un momento muy triste, pero invité a mis amigos y a los clientes aficionados a una fiesta del superbowl: ¡Perritos calientes! ¡Hamburguesas!


¿Su mejor consejo para los cocineros aficionados?
Si algo le sale mal, no abandone y continúe. Si como profesionales, algo nos sale mal y no volvemos a empezar de nuevo, ¿dónde estaríamos? Por tanto, perfeccione su buen hacer. Vuelva a empezar una y otra vez siempre las mismas cosas. Y ganará competencia con la repetición. No abandone. Si lo consigue la primera vez, es que tiene mucha suerte. Así pues, sea paciente.



EL UNIVERSO DE THOMAS KELLER