Desde este hotel, que brinda un trato familiar desde los años veinte, podrá usted contemplar las más bellas puestas de sol bretonas. El aire cargado de yodo, la playa de arena fina y el arrullador sonido del mar, todos los ingredientes por una puesta en forma están reunidos. Las habitaciones confortables y la buena cocina a base de pescado fresco del día acabarán de convencerle.
Actividades:
Golf, Tennis, piscina exterior, Sauna, BM, excursiones, equitación, pesca, vela, esquí náutico, submarinismo, canoa, kayak, Aeroclub