Rodeado de un magnífico jardín de 12 hectáreas, este palacio del siglo XVIII, impregnado de la pasión vivida en la Edad Media por el príncipe Pedro e Inés de Castro, es en la actualidad un hotel decorado según las tradiciones portuguesas: frescos, marquetería y arte de vivir. Ofrece a sus huéspedes comodidad y sosiego –el campo en el corazón de una ciudad histórica. Spa, golf y experiencia gastronómica para vivir al ritmo de las estaciones.
Actividades:
Golf, piscinas cubierta y exterior, Spa, Sauna, Fitness, Hammam, Baños de barro, excursiones, equitación, pesca, vela, canoa, kayak, rafting, polo
Actividades lúdicas en el establecimiento Hotel Quinta das Lagrimas