Construida en el siglo XIV, esta casa es un monumento cultural en el pueblo ocho veces centanarios de Spodnja Idrija. Entre el macizo alpino y las planicies del Karst, con numerosas grutas y abismos, el lugar ofrece una estancia sana en medios de valles románticos. El tiempo se ha detenido en el Kendov Dvorec en esta morada auténtica, heredera de largas tradiciones locales de encaje y de madera esculpida. Aquí uno se encuentra en paz y se siente calurosamente acogido en torno a una cocina local y unos vinos eslovenos.
Actividades:
BM, excursiones, equitación, caza, pesca, canoa, kayak, rafting, esquí, tenis, voleibol, bodegas, parapente