En esta soberbia finca toscana de 700 hectáreas, el tiempo parece haberse detenido. Propiedad de la familia Ferragamo, este oasis encantador, magníficamente restaurado, se compone de un pueblo medieval y una villa del siglo xix, con granja y explotación agrícola. Aquí los vinos y el aceite de oliva se producen según la tradición, dibujando el paisaje tan característico de la Toscana y creando un entorno apacible y armonioso. Tanto si recorre las estrechas calles del pueblo, como si descansa al borde de una de las piscinas, se deleita con los expertos tratamientos del spa “La Corte” o la cocina tradicional de la Osteria de Il Borro basada en los productos de la zona, el placer siempre es el mismo: disfrutar de un determinado arte de vivir, lleno de calma y elegancia.
Niños bienvenidos
Actividades:
Tennis, piscina exterior, Spa, Sauna, Fango, Baños de barro, BM, excursiones, equitación, globo aerostático, tiro al arco, degustación de vino, escuela de cocina, talleres de artesanía local
Actividades lúdicas en el establecimiento Il Borro