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Relais & Châteaux es un mundo en sí, un mundo diverso. Un mundo acogedor, amable y gourmet, en el que la exigencia de máxima calidad común a nuestros afiliados se une la pasión por su establecimiento y por el territorio que lo acoge.
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El arte de regalar Relais & Châteaux con nuestros Cheques y Cofres regalo CRÉATION. Para disfrutar de un fi n de semana encantador en un escenario excepcional, de una estancia alejada del mundo o de una cena gastronómica en la mesa de uno de nuestros Grands Chefs, más de 300 establecimientos de Relais & Châteaux acogen a las personas que haya elegido para regalarles una experiencia inolvidable.
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Descubran una auténtica vuelta al mundo, por la colección de Relais & Châteaux. Sea cual sea la ocasión o la duración de su estancia, cada establecimiento le ofrecerá lo mejor de su cultura y su región.
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Vivir una experiencia Relais & Châteaux significa vivir nuevas sensaciones. Cada una de nuestras casas le invita a explorar una variedad incomparable de sensaciones, en la que la belleza del lugar, la calidez de la acogida y la calidad de la cocina se conjugan a la perfección. Aromas y sabores, paisajes y colores hacen que cada estancia se convierta en una vivencia única e intensa.
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Descubran nuestra excelente oferta gastronómica, clásica o contemporánea pero siempre creativa y sorprendente. Una creatividad reconocida en todo el mundo, ya que nuestros Grands Chefs forman parte de la élite de la gastronomía mundial.

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Eleven Madison Park.

Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en una ciudad. Estados Unidos,New York

Daniel Humm

Chef
Eleven Madison Park New York 10010

Nací en un pueblo llamado Strengelbach y a la edad de 14 años, empecé mi primer aprendizaje en el Baur au Lac en el lago de Zúrich. Cuatro años de jornadas en cocina, en la escuela, y pruebas de cocina y de escritura. Mi primera experiencia de tres estrellas Michelín, fue en el Pont de Brent, justo por arriba de Montreux. Hace seis años, cuando he llegado a San Francisco para trabajar en el Hotel Compton, no pensaba en los Estados Unidos como un destino culinario. De allí, me contrató Danny Meyer para trabajar en Nueva York. Aquí, en el Eleven Madison Park, servimos una cocina puramente francesa centrada en los productos del mercado. Utilizamos combinaciones de sabores clásicos y una mezcla de técnicas clásicas y modernas.

Yo formaba parte de un equipo de Mountain Bike suizo y tuve que tomar una decisión: ¿El ciclismo o la cocina? Y fue la cocina. Pero hace cuatro años empecé los maratones. Hace dos años, he terminado el maratón de Nueva York en dos horas y 51 minutos. Es un deporte que me relaja y me inspira.


¿Cuál ha sido su mayor emoción gastronómica?
Fue cuando era niño. Mi madre es una mujer de casa. Cocinaba dos comida al día. ¡Volver del colegio y adivinar lo que había para comer partiendo de los olores! Mi plato predilecto que ella preparaba es la ternera a la manera zurichesa, con röstis. También he tenido la suerte, cuando era muy joven, de ayudar a un granjero que iba al mercado a las dos horas de la mañana y de observar a la gente como se activaba negociando los alimentos que eran maravillosos.

¿El incidente de cocina más divertido que haya experimentado?
Una nueva jefa de sección de nuestro restaurante trabajaba por la mañana y terminaba su escuela hostelera por la noche. Después de haber terminado sus estudios en la escuela, se fue a su casa después del trabajo y se quedó dormida. Cuando se despertó algunas horas después, pensó que era el día siguiente por la mañana cuando en realidad sólo se había quedado en su casa durmiendo dos horas. Entonces vino corriendo, se vistió con la ropa profesional y no sabía como disculparse por su retraso. Finalmente, le dije: “¡Mira, son las 8 de la noche y no las 8 de la mañana... Acabas de irte de aquí hace poco tiempo!”

¿Su mejor consejo para los cocineros aficionados?
Ser simple y cocinar con productos de temporada. Una gran dificultad no hace que un plato sea forzosamente mejor.