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Relais & Châteaux es un mundo en sí, un mundo diverso. Un mundo acogedor, amable y gourmet, en el que la exigencia de máxima calidad común a nuestros afiliados se une la pasión por su establecimiento y por el territorio que lo acoge.
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El arte de regalar Relais & Châteaux con nuestros Cheques y Cofres regalo CRÉATION. Para disfrutar de un fi n de semana encantador en un escenario excepcional, de una estancia alejada del mundo o de una cena gastronómica en la mesa de uno de nuestros Grands Chefs, más de 300 establecimientos de Relais & Châteaux acogen a las personas que haya elegido para regalarles una experiencia inolvidable.

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Descubran una auténtica vuelta al mundo, por la colección de Relais & Châteaux. Sea cual sea la ocasión o la duración de su estancia, cada establecimiento le ofrecerá lo mejor de su cultura y su región.
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Vivir una experiencia Relais & Châteaux significa vivir nuevas sensaciones. Cada una de nuestras casas le invita a explorar una variedad incomparable de sensaciones, en la que la belleza del lugar, la calidez de la acogida y la calidad de la cocina se conjugan a la perfección. Aromas y sabores, paisajes y colores hacen que cada estancia se convierta en una vivencia única e intensa.
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Descubran nuestra excelente oferta gastronómica, clásica o contemporánea pero siempre creativa y sorprendente. Una creatividad reconocida en todo el mundo, ya que nuestros Grands Chefs forman parte de la élite de la gastronomía mundial.

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Hôtel et Restaurant Régis et Jacques Marcon.

Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en un pueblo. Francia,Saint-Bonnet-le-Froid

Régis et Jacques Marcon

Chef
Hôtel et Restaurant Régis et Jacques Marcon Saint-Bonnet-le-Froid 43290

Régis : En 1956, El famoso año del frío, mis padres, campesinos, tuvieron que dejar su granja y como teníamos que vivir, mi madre empezó a trabajar en el café del pueblo. Mi padre, entonces, era comerciante de vinos.

Pocos años después, mi madre empezó a proponer pinchos y acondicionó habitaciones. Me crié en este ambiente. Mi madre conocía perfectamente a todos sus clientes y los consideraba como amigos.

En 1979, recuperé el hotel familiar y quise perpetuar la tradición de recepción que había hecho famosa a esta casa. La evolución del restaurante ha implicado un personal más numeroso, en particular en la cocina. Lo que ha motivado la construcción de un nuevo restaurante en la colina… ¿Cómo resistirse a la tentación de ofrecer una vista tan bonita a nuestros comensales?

Nuestro deseo es que las comidas sean auténticas fiestas. Recetas que reflejen la naturaleza del entorno, nuestra personalidad, la tradición. Productos generosos y sorprendentes… Hierbas de primavera, aves, carnes de ganadería de la meseta, lentejas verdes de Le Puy, quesos de Ardèche y Auvernia… y sobre todo, las setas, que con los años, se han convertido en el emblema de nuestra casa. .


Jacques : Apasionado por la cocina, cursé estudios de hostelería, obtuve el bachiller ES y el título de técnico superior (BTS) en el instituto St Chély d'Apcher en Lozère.
Después de una prácticas, llegué a Saint Bonnet le Froid para trabajar con mi padre en 2005, llevando dentro de mis maletas una sólida experiencia que gané trabajando con varios chefs: La escuela Tsuji, Bernard Pacaud en la Ambroisie de París, Eric Biffard en Les Elysées du Vernet, Gilles Goujon en el Vieux Puits de Fontjoncousse, Philippe Rochat en Crissier cerca de Lausana en Suiza, y, para terminar, la escuela Lenôtre para pastelería.

¿Cuál ha sido su mayor emoción gastronómica?
Régis : En el 1995, en el norte de Japón. Tuve la suerte de probar por primera vez un caldo a base tricholoma, uno de los más raros de la familia de los matsutake. Un perfume intenso que quedará grabado en mi memoria durante mucho tiempo.

¿El incidente de cocina más divertido que haya experimentado?
Régis : Una noche de recepción para una boda, llevaba con tres colaboradores un pastel de varios pisos que nos había dado mucha faena. Las natas empezaron a resbalar por un lado y pese a todos nuestros reflejos terminaron en el suelo. Me quedé petrificado, algunos de mis colaboradores se escaparon y allí me quedé inmóvil. Contra toda expectativa, los clientes empezaron a aplaudir. Hoy todavía lo recuerdo sonriendo pero sigue siendo un mal recuerdo.

¿Su mejor consejo para los cocineros aficionados?
Régis : Pasárselo bien para dar alegría a sus invitados. Todo sin moderación.


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