En el corazón de un pueblecito inolvidable, en la isla de Martha’s Vineyard, este conjunto repleto de flores del siglo XIX está decorado en el más genuino estilo inglés. Cada habitación parece un museo, pero con un ambiente de cálida intimidad. El restaurante, en un patio, cuenta con loza fina, platería y cristalería que resaltan una cocina regional con productos del mar, ligera y elaborada, acompañada de grandes vinos.
Actividades:
Golf, BM, excursiones, equitación, pesca, vela, esquí náutico, kayak, tenis, galería, spa (1 km), paracaídas ascensional, jet ski, niños a partir de 14 años