Relais & Châteaux es una colección exclusiva de los 500 mejores hoteles con encanto y restaurantes gastronómicos presentes en 60 países. De los viñedos de Napa Valley hasta las playas de Bali, de los olivos de la Provenza a las reservas de Sudáfrica, Relais & Châteaux reúne las etapas del itinerario más bello para descubrir cada región y cada país.
En nuestros establecimientos, cada anfitrión quiere compartir su vínculo con una cultura, con una región. Después de haber pasado en ocasiones una vida entera asimilando la historia y el espíritu del lugar, le transmiten con pasión la esencia de su personalidad y sus raíces.
Lugares de ensueño para pasar un fin de semana romántico o celebrar los momentos más importantes de la vida: cumpleaños, aniversarios, lunas de miel, reuniones familiares... Gracias a la magia de nuestras casas, las más bellas ocasiones para reunirse se transforman en recuerdos inolvidables.
Relais & Châteaux, creada hace mâs de cincuenta años por la unión de grandes hosteleros y chefs de cocina, se impone como una referencia de excelencia en los sectores de la restauración y la hostelería. Con las experiencias y el viaje a través de los sentidos que le ofrecemos en nuestros establecimientos presentes en todo el mundo, le invitamos a redescubrir y redefinir un Estilo de vida particular.
En la reserva de Urdabai en el País vasco, un paisaje que se caracteriza por sus valles verdes, exuberantes y estrechos que se funden con sus estuarios, el Castillo de Arteaga emerge espectacularmente, con su torre neogótica hecha de piedra caliza y mármol de Ereño. La torre original es del siglo XIII, no obstante, la estructura actual se construyó en 1856 cuando Napoleón III y su esposa, Eugenia de Montijo, restauraron la torre porque su hijo iba a ser proclamado vizcaíno originario. En 2000, Garbiñe Azkuenaga adquirió el castillo, con |su exclusiva combinación de historia y paraje natural,| y le llevó tres años restaurar el magnífico hotel en que se ha convertido en la actualidad, mezclando con maestría muebles de época con elementos contemporáneos. Dedique tiempo a explorar la reserva que rodea el hotel, sus escarpados acantilados, parajes costeros, ríos, marismas y praderas. De noche, deguste una excepcional comida en el restaurante del castillo o disfrute de una cata de vinos en la bodega perfectamente surtida.