Un hijo de esta zona del estado de Tennessee. Eso es lo que soy. Le debo todo a esta tierra. Una primera experiencia en una carnicería de Knoxville, mi ciudad natal, que despertó mi pasión por la cocina. Una formación decisiva de creatividad al lado de Sean Brock, para la apertura del Hermitage Hotel en Nashville. Y, por encima de todo, Blackberry Farm.
Un primer stage me abrió los ojos sobre este establecimiento, donde la atención que presta el personal a los huéspedes es impactante. Así nació mi deseo de trabajar allí. Empecé como jefe de partida y poco a poco fui subiendo los escalones hasta alcanzar el título de Grand Chef Relais & Châteaux, aprendiendo cada día de este territorio, de sus granjeros, de sus productos. Actualmente, ellos son los que guían mi trabajo. Pescados, carnes, hortalizas y frutas de las fincas vecinas marcan el calendario de una cocina de temporada, vivida, expresiva, cálida, sin engaños. Puro reflejo del alma de este “país” que es el mío.