Hace 2.000 años, bajo el reinado del emperador romano Augusto, la tribu celta de los Tricastinos se instala en la Drôme provenzal, más concretamente en el lugar de Augusta Tricastinorum, actualmente conocido como Saint-Paul-Trois-Châteaux. En homenaje a esta magnífica herencia, la Villa Augusta ha conservado los restos de su época romana bajo el oro y el ocre de sus fachadas. Una mansión propicia para el descanso más absoluto, con su piscina rodeada de árboles y sus interiores de una elegancia depurada. La especialidad local, la trufa negra del Tricastin, adereza la cocina de la casa y es el pretexto ideal para realizar unas bonitas excursiones en busca de este valioso manjar.
Niños bienvenidos
Guardería infantil, Special children menu
Actividades:
Golf, piscina exterior, BM, excursiones, equitación, pesca, vela, canoa/kayak, temporada de la trufa, «Tuber melanosporum» (estancias, visitas, menús y vinos del Tricastin) de diciembre a marzo