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Relais & Châteaux es un mundo en sí, un mundo diverso. Un mundo acogedor, amable y gourmet, en el que la exigencia de máxima calidad común a nuestros afiliados se une la pasión por su establecimiento y por el territorio que lo acoge.
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El arte de regalar Relais & Châteaux con nuestros Cheques y Cofres regalo CRÉATION. Para disfrutar de un fi n de semana encantador en un escenario excepcional, de una estancia alejada del mundo o de una cena gastronómica en la mesa de uno de nuestros Grands Chefs, más de 300 establecimientos de Relais & Châteaux acogen a las personas que haya elegido para regalarles una experiencia inolvidable.
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Descubran una auténtica vuelta al mundo, por la colección de Relais & Châteaux. Sea cual sea la ocasión o la duración de su estancia, cada establecimiento le ofrecerá lo mejor de su cultura y su región.
 
 
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Vivir una experiencia Relais & Châteaux significa vivir nuevas sensaciones. Cada una de nuestras casas le invita a explorar una variedad incomparable de sensaciones, en la que la belleza del lugar, la calidez de la acogida y la calidad de la cocina se conjugan a la perfección. Aromas y sabores, paisajes y colores hacen que cada estancia se convierta en una vivencia única e intensa.
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Descubran nuestra excelente oferta gastronómica, clásica o contemporánea pero siempre creativa y sorprendente. Una creatividad reconocida en todo el mundo, ya que nuestros Grands Chefs forman parte de la élite de la gastronomía mundial.

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Restaurante Arzak.

Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en una ciudad. España,Donostia San Sebastián

Juan Mari & Elena Arzak

Chef
Restaurante Arzak Donostia San Sebastián E-20015

Juan Mari: Nací en el restaurante familiar fundado por mi abuelo José María en 1897. Mi padre Juan Ramón, que le sucedió, murió en 1951. Lo sustituyó mi madre Francisca a la que yo sustituí en 1967. Después de la escuela hostelera en Madrid, hice prácticas con numerosos chefs franceses célebres como Bocuse, Troisgros, Senderens, Boyer, Arrambide. La escuela me hizo comprender que había nacido para ser cocinero; el aprendizaje en Francia me enseñó que la cocina era más que una profesión: Una pasión.
Lo que busco: Hacer una cocina de autor, sin olvidar el gusto vasco, la salsa verde, el bacalao al pil pil y las kokotxas. En resumen, combinar tradición e investigación, evolución y vanguardia.

Elena:Desde muy pequeña me transmitió mi familia el amor por la cocina. Después de acabar el bachillerato en San Sebastián a los 18 años me fui a la escuela hostelera de Lucerna en Suiza y luego hice prácticas en las grandes mesas de Francia y Europa, con Gagnaire, Bras, El Bulli, Dutournier. Conservo muy buenos recuerdos de todos estos restaurantes donde he vivido momentos importantes.
De regreso a nuestro negocio familiar, mis padres y el personal me enseñaron a dirigir conjuntamente con ellos.
Con mi padre, formamos un tándem ya desde hace muchos años. La vida en la cocina es muy intensa. Soy muy sentimental y encuentro cada día siempre algo que me conmueve.
Practicamos una cocina de autor: Vasca, de investigación, de evolución y de vanguardia, sin abandonar la tradición regional.


¿Cuál ha sido su mayor emoción gastronómica?
Juan Mari: Ha habido varias durante mi vida. La más importante: La primera comida en “El Bulli” que me ha transportado a otra galaxia.

Elena: La cocina siempre tiene momentos, situaciones y experiencias gustativas emocionantes. Por ejemplo, me acuerdo aún cuando tenía 8 años y probé la trufa por primera vez. También he comido en muchos lugares maravillosos. Por ejemplo, en “El Bulli” que siempre me sorprende.

¿El incidente de cocina más divertido que haya experimentado?
Juan Mari: Uno de mis amigos estaba comiendo una cabeza de merluza y le he mostrado con un tenedor y le dije “la mejor parte es ésa”. Y sin darme cuenta fui yo quien la comió.

Elena: Tengo vergüenza de decirlo, pero por suerte, pasó desapercibido. Hace algunos años, serví un pato con salsa del plato de rape. Cuando fui a la mesa explicárselo al cliente, ya había comido la mitad. Después le conté lo que había pasado y me quedé muy sorprendida de ver que le había gustado muchísimo.

¿Su mejor consejo para los cocineros aficionados?
Juan Mari: Humildad y pasión. Mirar el mundo con los ojos de cocinero y pensar como un niño para que la imaginación siga siempre abierta.

Elena: No tener miedo de la cocina, aprender de quiénes saben y divertirse mucho.