Adosada a una reserva de 400 hectáreas, la península de Anjajavy es un paraíso para los amantes de la naturaleza y del mar. En un entorno de una riqueza excepcional, donde fauna, flora y «tsingy» reflejan la diversidad de «la isla roja», el hotel se compone de un bello conjunto de chalés de palisandro cada uno de ellos con una amplia terraza con vistas a las playas y a la bahía. La auténtica serenidad en una tierra de emoción.
Actividades:
piscina exterior, BM, excursiones, pesca, esquí náutico, canoa, kayak, catamarán, windsurf, pesca de arrastre y de altura, paseos por el mar