Un lugar especial: un hotel que abarca todo el caserío. En el minúsculo pueblecito encaramado de Saint-Arcons-d’Allier, todo de basalto, que cuenta solamente con un puñado de habitantes, las casas, magníficamente restauradas, se han convertido en bonitas habitaciones o suites con decoración original e intimista. Las callejuelas adoquinadas del pueblo no son más que los pasillos del hotel dispersado. Un lugar romántico y agradable para vivir; una casa que ama los ambientes dispares, con una cocina muy sabrosa que renueva los sentidos.
Actividades:
Golf, piscina exterior, BM, excursiones, equitación, caza, pesca, canoa, kayak, rafting, globo aerostàtico, helicóptero, quad, 4x4, scooter, barranquismo, tiro, tiro con arco, paseos naturalistas y visitas medievalistas guiadas, salidas micológicas, reflexología, masaje relajante