Relais & Châteaux es una colección exclusiva de los 500 mejores hoteles con encanto y restaurantes gastronómicos presentes en 60 países. De los viñedos de Napa Valley hasta las playas de Bali, de los olivos de la Provenza a las reservas de Sudáfrica, Relais & Châteaux reúne las etapas del itinerario más bello para descubrir cada región y cada país.
En nuestros establecimientos, cada anfitrión quiere compartir su vínculo con una cultura, con una región. Después de haber pasado en ocasiones una vida entera asimilando la historia y el espíritu del lugar, le transmiten con pasión la esencia de su personalidad y sus raíces.
Lugares de ensueño para pasar un fin de semana romántico o celebrar los momentos más importantes de la vida: cumpleaños, aniversarios, lunas de miel, reuniones familiares... Gracias a la magia de nuestras casas, las más bellas ocasiones para reunirse se transforman en recuerdos inolvidables.
Relais & Châteaux, creada hace mâs de cincuenta años por la unión de grandes hosteleros y chefs de cocina, se impone como una referencia de excelencia en los sectores de la restauración y la hostelería. Con las experiencias y el viaje a través de los sentidos que le ofrecemos en nuestros establecimientos presentes en todo el mundo, le invitamos a redescubrir y redefinir un Estilo de vida particular.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en una ciudadVer detalles
En un ambiente rebosante de encanto, Michel Rostang cumple 30 años de inspiración, gusto y pasión por la gastronomía. Siempre buscando la perfección, su cocina es un reflejo de su personalidad: sencilla y generosa. Quienes han visitado esta mesa saben que en ella se mezclan de maravilla los sabores clásicos y los modernos. El sublime Lenguado Meunière con moluscos a la marinera o la mítica Quenelle de Brochet a la manera Jo Rostang son algunos deliciosos ejemplos, igual que la exquisita tarta caliente de chocolate amargo; en cuanto a la bodega, con más de 1.300 referencias es sin duda una de las más prestigiosas de la capital.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en una ciudadVer detalles
«Cocinar supone tener una mente ligera, un espíritu generoso y un corazón grande»… Esta “máxima” de Paul Gauguin se aplica perfectamente a la cocina de Jean-Pierre Vigato y a su establecimiento, una joya guardada en el estuche de un palacete parisiano. Nada más cruzar el pórtico, se opera la magia...
Un ambiente cosy, sutil y refinado, en el centro de un parque privado.
La cocina, muy inventiva y continuamente actualizada al gusto del día. Chef autodidacta, Jean-Pierre Vigato crea sus recetas, hale personalmente sus compras y detesta repetirse. Un lugar para los aficionados a lugares y sabores fuera de lo común.
A dos pasos de los Campos Elíseos y de la calle Faubourg Saint-Honoré, un hotel de decoración única, en el que la mirada se pierde entre muebles de maderas preciosas, mullidos sofás, sedas de Oriente y suaves satenes. El Daniel, elegante lugar, es el punto de partida ideal para descubrir el París más romántico y cosmopolita, y saborear una cocina igualmente refinada y original. Una escala de excepción.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en una ciudadVer detalles
Las tiendas de joyas de la plaza Vendôme son como un joyero natural para uno de nuestros mejores creadores culinarios: Alain Dutournier. Preocupado por respetar al máximo los productos y sabores, para él “el detalle más insignificante significa ya mucho”. Su meticulosidad no le ha impedido alcanzar altas cotas de fama por su cuidada y original cocina, a base de texturas e inesperadas combinaciones: gambas, melón y azafrán - bogavante, almendras e hinojo - San Pedro, coliflor y rábanos picantes - faisán, castañas y trufas de Alba - foie gras, patata dulce y trufa negra. Aquí, la originalidad es cotidiana. Aquí, la emoción es omnipresente. Aquí también, el inconformismo se transforma en un arte de saber vivir. Si es un amante de la exquisitez, el Carré des Feuillants es una de sus paradas obligatorias.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en una ciudadVer detalles
Siempre en busca de lo inesperado. Guy Martin ha hecho de ir a contracorriente su religión. Si le habla de cocina, el chef le responderá hablando de pintura. “La pintura es mi principal fuente de inspiración. Yo cocino como otros pintan”. Siempre tiene un lápiz en el bolsillo. Siempre un pedazo de papel para esbozar un croquis. “Dibujo las recetas que nacen en mi cabeza…” Con él, la cocina es un placer de esteta. Cada plato es un lienzo de maestro. Los sabores del mundo se reúnen alrededor de creaciones aéreas como el bogavante de Bretaña aderezado con zumo de manzana verde, el rodaballo asado con alcachofas y aceite de infusión de salvia de piña o el helado de guisantes.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en una ciudadVer detalles
¿Hay algo más singular que la intuición de un artista ? En el corazón de París, a dos pasos de los jardines de Luxemburgo, está esta prestigiosa casa donde Hélène Darroze y su equipo le invitan cada día a una creación culinaria inesperada: un menú único, inédito, concebido al compás de las emociones y según el humor del chef. Unas creaciones preparadas con los ingredientes más frescos del mercado, que Celline, la sumiller, le propondrá acompañar con una selección de vinos por copas de los mejores caldos que tenga la bodega en ese momento. Cuando la intuición femenina y la excelencia se unen para ofrecerle la más alta experiencia gastronómica...
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en una ciudadVer detalles
Le Pré Catelan ofrece platos de alta gastronomía,
concebidos a partir de productos de estación. Frédéric Anton sublima sus elaboraciones con una creatividad audaz. Así redescubrirá el erizo de mar, la nécora, la sardina, el tuétano o incluso la
cigala servida en ravioli y en rollitos nem, y probará por primera vez la manzana soufflée caramelizada. Para acompañar su menú, la carta de vinos ha sido concebida por Olivier Poussier, el Mejor
Sumiller del Mundo 2000. Usted la posibilidad de cenar o comer “À la table du chef”, en la cocina.
Ubicado en el corazón del bosque de Saint-Germain, descubra una mansión de discreto encanto, un lugar especial y, sobre todo, muy cerca de París. La decoración interior está compuesta por una sutil mezcla de muebles y cuadros coleccionados durante varias generaciones que se han ido sucediendo. Tanto en invierno, cómodamente instalado junto a las chimeneas, o en verano, almorzando a la sombra de las acacias, es el lugar ideal para pasar un fin de semana, una etapa turística o para celebrar un evento familiar. Cazaudehore-la Forestière es la acogida, una mesa auténtica y, sobre todo, un ambiente verdaderamente único.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en el campoVer detalles
Hace más de 65 años, la familia Dépée transformó esta antigua parada de postas en uno de los primeros Relais & Châteaux. Sologne, los castillos del Loira y los viñedos de Sancerre y Pouilly rodean este establecimiento gastronómico donde todo es encanto y quietud. Frente a los robles seculares, no se podrá resistir a la magia de las setas silvestres en velouté de trufas negras ni al sanpedro en costra de patatas ratte y crema de cebollas rojas. Bodega prestigiosa.
En el terruño de Champagne a pocos minutos de Epernay, un paraíso del bienestar y del buen vivir. Aquí, todo ha sido pensado para ofrecer la máxima relajación entre paseos, baños, moldeados con aceites esenciales y comidas gastronómicas que piensan tanto en su línea como en su deleite, como las vieiras a la sartén y su salsa de marisco… ¿Con una copita de champagne? Hay tentaciones a las que no se puede decir que no…
En pleno viñedo, este antiguo relevo de postas recientemente renovado (y que fue una de las etapas preferidas de Napoleón) está perfectamente ubicado para partir a visitar las gloriosas casas de Champagne.
Sin embargo, no hay necesidad de recorrer la región: le bastará con visitar la bodega de la propiedad, que cuenta con más de 220 referencias y añadas excepcionales de brut y rosado.
De preferencia, le recomendamos la degustación en la terraza, ante las vides que se extienden hasta donde alcanza la vista. ¡Embriagador!
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en un parqueVer detalles
Les Crayères: un establecimeinto mítico y cargado de historia en el corazón de Reims, discretamente asentado en un parque de 7 hectáreas de verde vegetación, que se muestra también lleno de inventiva. Nada más entrar en esta mansión, una sensación de íntimo refi namiento le envuelve delicadamente en un contexto singular y elegante. En este derroche de espacios fabulosos, sólo hay 20 habitaciones que le acogen en un decorado extremadamente cuidado. El trato cálido, el servicio discreto, la comida gastronómico fascinante y con más de 400 referencias de champán y su nueva cervecería hacen de este hotel el sitio ideal para una estancia inolvidable y descubrir los mejores vinos de la región.
Se dice que fue Jean Cocteau el que diseñó la rampa de la escalera del castillo… Los “rumores” van más allá y hablan del cuidado dedicado a los detalles de este delicioso castillo en el que se alojaron Racine, La Fontaine y Dumas. ¿Qué páginas escribieron aquí que pasaron a la posteridad? Tendrá todo el tiempo para pensar en ello mientras pasea por el majestuoso parque, mientras nada en la piscina, mientras juega al golf o al tenis o durante sus opíparas comidas que le harán descubrir los mejores productos y los grandes vinos de la región.
La ciudad de Verneuil-sur-Avre, que debe su fama a la guerra de los Cien Años y su célebre batalla de Verneuil, es hoy un lugar ideal donde encontrar... la paz. Además, en febrero de 2010, ha sido incluida entre los “100 destinos más bellos de Francia”. Inglesa durante un tiempo, la ciudad fue reconquistada en 1449 por los franceses. El encanto británico subsiste en este pequeño castillo esbozado, con sus extensos céspedes trazados con cordel y sus árboles centenarios que se alzan con dignidad. Cien años, es por supuesto el tiempo que nos quedaríamos en este reducto romántico situado cerca del Parque natural regional de Perche. Bonita bodega de vinos y colección de Calvados.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en un parqueVer detalles
A una hora de Touquet, entre la Costa de Ópalo y Bélgica, el Castillo de Beaulieu despliega sus elegantes fachadas y sus refinados interiores en un parque romántico. Una belleza arquitectónica que esconde una de las mejores mesas de la región. El chef Marc Meurin rinde homenaje a los productores de
Pas-de-Calais trabajando la vieira de Boulogne-sur-Mer, la lubina de Etaples y otros pescados y crustáceos de los mares del norte - “porque en estos mares hay corrientes que hacen que los peces se tornen más valiente y es to refuerza la calidad de su carne”. Podrá degustar sus creaciones en los dos restaurantes bajo la cristalera, y aprender sus trucos y mañas participando en sus cursos de cocina.
En el lugar donde estuvo el primer campo de aviación de la capital de Francia, se encuentra |el único castillo de París que se ha convertido en hotel, rodeado de maravillosos jardines privados.| Esta gran mansión neoclásica tiene 48 encantadoras habitaciones y suites, cada una con su propia decoración, inspirada por diferentes historias y personajes famosos, desde René Magritte hasta Isabel de Baviera. Con una soberbia colección de 12.000 obras, el impresionante salón-biblioteca convertido en bar recuerda a los tradicionales gentlemen´s clubs ingleses y es el lugar ideal para un tête à tête íntimo. La terraza de 300 m2 está llena de cenadores y antiguos globos aerostáticos, similares a los que solían despegar del campo de aviación. En el restaurante gastronómico, la cocina tradicional se prepara de manera creativa y se puede almorzar en el jardín. Relájese en el refinado Gemology Spa, con el masaje mineral de la firma Saint James Gemology. Toda esta tranquilidad y personalidad se puede disfrutar en el puro centro de París, muy cerca de las tiendas de la avenida Víctor Hugo.
Lindsay y Christian Germain, propietarios de esta mansión a dos pasos del Touquet y del túnel bajo el canal de La Mancha, han tomado lo mejor de ambas costas para hacer de este lugar un “must”. Cuando el encanto inglés se encuentra con la gastronomía francesa, todo hace presagiar un gran momento de disfrute de la alegría de vivir. El paseo por las murallas de esta villa fortificada y por algunas de las playas más bellas de esta Costa de Ópalo le esperan.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en una ciudadVer detalles
De origen normando y fiel a su región, Gilles Tournadre se mantiene apegado a la tradición culinaria de su región. Con una actitud progresista, añade un toque personal al registro local. Desde siempre ha sabido adaptar la receta del “tradicional pato a la sangre”. Aquí, los grandes clásicos se reinterpretan y se adaptan con alegría. Defensor de los productos excepcionales, siempre preferirá una “hermosa pescadilla pescada con caña a un rodaballo de importación”. Sin duda crea tendencia…
Antiguamente un albergue, después tienda, más tarde charcutería de pueblo… Esta granja normanda ha vivido muchas vidas. Hoy día es un refugio íntimo y romántico, cuidado hasta el más mínimo detalle. Prepárese a recibir un flechazo bajo los sauces.. Cerca de Trouville y Honfleur, es también un lugar ideal para degustar lo mejor de la región.
Con este suspiro el pintor Eugène Boudin expresó su amor por el lugar en uno de sus cuadernos. Con su encanto bucólico y sus luces deslavadas, la granja Saint-Siméon era uno de los refugios preferidos de los Impresionistas. Monet y Courbet acudían en busca de sus colores. El poeta Baudelaire también buscó su inspiración, dejando el spleen de Paris por el pequeño puerto de Honfleur. Restaurada, nos ofrece hoy día una zona de spa y belleza digna de las termas romanas. “¡Oh, San Simeón!”, que duro es tener que partir…
«Se alcanza antes el cielo desde una cabaña que desde un palacio» escribía San Francisco de Asís. Este pensamiento se hará suyo en cuanto ponga el pie en este pedacito de paraíso. Una cocina marítima excepcional, un sol que se pone bajo su ventana e ilumina el océano, el pequeño puerto de Honfleur a un paso... Para los amantes de los largos paseos a caballo y los coleccionistas de momentos románticos
Un gran viaje por el tiempo: esto es lo que le ofrece este castillo declarado monumento histórico. El primer señor del lugar, el Señor de Percy, era también el cocinero personal de Guillermo el Conquistador. Pero el gran episodio histórico que puede evocarse en los alrededores es la batalla de Normandía –que cambió el curso de la Segunda Guerra Mundial entre junio y agosto de 1944. El mejor Relais & Châteaux para pisar las playas del Desembarco o ir a descubrir el Mont Saint-Michel, es aquí...
Dominando la bahía del Mont Saint Michel, a sus pies encontrará los criaderos de ostras y el puertecito de Cancale. En este mundo de ilustres vagabundos por los mares, Jane y Olivier Roellinger le acogen rodeados de su fi el tripulación. El espíritu del restaurante “Le Coquillage” tiende a una simplicidad sana y elegante, acompañada de amabilidad y atenciones. La cocina, basada en los productos de la bahía de Cancale, refl eja el pasado de aventuras marítimas de esta región de tradición corsaria, utilizando más de 120 especias prevenientes de las Indias orientales y occidentales. Además de estos dos alojamientos,el castillo Richeux y la casa de campo Les Rimains, descubra también otros 4 lugares vitales para hecerle partícipe de nuestra alegría de vivir entre el cielo y el mar: “Les Gîtes marins” para acoger a las familias, la pastelería y salón de té “Grain de vanille”, la escuela “Cuisine corsaire” y el colmado “Épices-Roellinger”.
Rodeado por la inmensidad del mar y los arrecifes de la Costa de Granito Rosa, la Casa de Lankerellec es un tesoro bretón. Desde su terraza, con vista panorámica a las islas Milliau, Molène, Losquet…
¡Es mágico! Podrá optar entre un paseo por la «senda de los aduaneros» para saborear el rocío marino o hacer submarinismo para observar de cerca la reserva natural. Puede que vea uno de los mariscos que encontrará por la noche en su plato…
Antiguamente puerto de contrabandistas y refugio de piratas, Roscoff sigue siendo un destino especial, con sus olas esmeraldas, sus casas de pescadores de granito y sus granjas alojadas en los acantilados.
Su punto de destino es una antigua propiedad de comerciantes que cuenta con piscina, spa y acceso directo a la playa. En la cocina, Loïc Le Bail le podrá contar mejor que nadie la especialidad local,
la cebolla rosada, fundente y dulce, el único sabor que llevaban consigo los piratas de Roscoff en sus viajes. Sin ser tan temerario, usted sólo tiene que dar un paseo de un cuarto de hora en barco para descubrir la pequeña isla de Batz, perla “tropical” perdida en la Mancha con sus palmeras y sus playas de fina arena.
Filete tártaro de lubina y caviar, ensalada de cigalas, carpaccio de vieiras a la naranja... Estos refinados platos adquieren un gusto muy especial cuando se sirven en un entorno como un restaurante panorámico abierto al océano y, a cada lado, una interminable playa de arena fina. Desde la ventana de su habitación, la misma pureza marina. El único inconveniente: por la noche, el mar hace un poco de ruido, y debe acostumbrarse al suave murmullo de las olas... ¡Apostamos a que lo hará!
Una puerta al océano. Un pontón privado para un embarque inmediato. Navegar entre Lorient y la isla de Groix es una experiencia inolvidable: uno de los muchos placeres que le reservan este castillo y su mansión, ambos históricos, rodeados de 120 hectáreas de bosque privado. Si no tiene madera de marino, quizá le atraiga sobrevolar los acantilados bretones en helicóptero. Para recuperarse de tantas emociones, una degustación gastronómica de los productos del océano y el terruño bretón... La sesión de masaje shiatsu le vendrá de perlas...
Belle-Île-en-Mer… “La bien llamada”, como decía Eva Jouan, poetisa del siglo XIX. Este islote, al que sólo se accede en barco, tiene un aire de fin del mundo. Un refugio ideal para ofrecerse una talasoterapia contemplativa. Entre una cura de “Piernas ligeras” y una cura de “Masajes del mundo”, su mirada se pierde en la Aiguilles de Port-Coton (increíbles picos rocosos que surgen en medio del mar) y el pequeño puerto en colores pastel de Sauzon, y sus pensamientos en el cielo azul. El bienestar absoluto.
En el Morbihan, en el estuario de la Vilaine, en la punta de Pen-lan, se alza esta extensa propiedad típicamente bretona. Un lugar surgido de una proeza arquitectónica: estas casas solariegas históricas se desmontaron piedra a piedra y se reconstruyeron a la orilla del mar. Al alcance de las olas, la balneoterapia le ofrece en la costa una cura yodada de juventud. En restauración, el centollo bretón hace honor a su reputación:
¿acaso hay otro mejor en el mundo? Este lugar es también un delicioso encuentro con su propietario, Bertrand Jaquet, amante del arte y todo un enamorado de Bretaña que ha sintetizado aquí todas sus pasiones. Pero cuidado, podría contagiárselas...
Hotel y restaurante en un campo de golfVer detalles
Rodeando a un castillo del siglo XV, esta finca de 200 hectáreas cargada de historia, conjuga de maravilla confort y hospitalidad. Cinco atmósferas inolvidables: un hotel sustentado en el tiempo, un retaurante gastronómico, un asador de ambiente informal con cocina creativa, un spa dedicado al bienestar del cuerpo o del espíritu y un golf con greens de terciopelo. Verdadero remanso de tranquilidad donde cortesía y refinamiento son las palabras clave.
En la Península del Croisic se encuentra un tesoro histórico: desde hace cuatro siglos, este fuerte de granito domina los estados de ánimo del mar. De él se conservan las murallas, los fosos y el puente levadizo. Construido para resistir a las tempestades y a los asaltos, este monumento es actualmente una residencia de ocio que, bajo ese aspecto autoritario, oculta promesas de dulzura: artesonado de roble, jardines aromáticos, piscina abrigada… Y un huerto en el que el chef cultiva las hierbas de su cocina imaginativa y marina.
Sus seis kilómetros de arena fina han convertido a la playa de La Baule en uno de los paseos más hermosos de la costa Atlántica. Frente a ella se alza la mansión de estilo Belle Époque en la que cada detalle cuenta. El cuidado aportado al extenso césped dice mucho de la búsqueda de perfección que mueve a los propietarios. Las jornadas comienzan con unos desayunos que dan la “nota” de una placentera cocina, a imagen de sus vieiras marinadas en zumo de pomelo y en aceite de oliva. Otra ventaja del lugar: el centro de talasoterapia se encuentra a un paso. Aquí, lo elegante es desplazarse hasta allí en bici…
En el centro de un parque de 9 hectáreas, el Castillo de Noirieux es un remanso de calma, refinamiento e intimidad, una atmósfera digna de las grandes mansiones de antaño. Sus anfitriones, Anja y Gérard Côme cuidan al máximo los detalles. Perfumes únicos en cada habitación, una acogida inimitable,
una terraza “en” la naturaleza y, por supuesto, una cocina extraordinaria, inspirada, creada en función de los productos y las estaciones del año; Gérard Côme ha encontrado el secreto de los platos de los que uno nunca se cansa.
Hotel y restaurante a orillas de un ríoVer detalles
Situado en el corazón de una acantilado que domina el Loira, un sitio único en el mundo (reconocido incluso por la Unesco). Allí se encuentra un alojamiento que no es como los demás: la mansión Les Hautes Roches, primer hotel de lujo troglodita, donde deseará retirarse y hacer hablar a sus viejas piedras. Sus habitaciones orientadas al sur, algunas de ellas excavadas en la roca, están todas decoradas con materiales nobles para armonizarse con el lugar. La cocina de influencia bretona es a la vez clásica y atrevida y casa perfectamente los productos que diariamente llegan del océano con las elaboraciones locales. Cada estación le hará descubrir un aspecto poco conocido de este tesoro anclado a las orillas del Loira.
1560. Para poder vivir libremente su fe frente a los católicos, reconocida como religión “legal”, los protestantes proyectaron secuestrar al joven rey Francisco II. Fue la conjura de Amboise. El Castillo de Noizay fue testigo y teatro de este episodio histórico. El edificio, construido en el siglo XVI, conserva algunas señales de este período, cristaleras majestuosas y rosetones impresos que sumergen en una atmósfera mística. La visita a los castillos del Loire comienza por éste…
Restaurant de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en un parqueVer detalles
En la ruta de los vinos en la región de Loiret-Cher, se encuentra un pabellón de caza construido en 1860. Abundante hiedra en los muros, habitaciones desde las que se escucha el trino de los pájaros, bonita residencia a dos pasos del castillo… Los amantes de la naturaleza ozarán con el encanto de esta cada burguesa rodeada por una extensión de bosque y un lago privado, y con la cocina “clásico- moderna” como la califica el propio Rémi Giraud. En el menú: cremoso de buey de mar con emulsión de erizo, pichón de Madame Lebert, suflé de limón verde... ¿El vino?, un blanco del Loira videntemente, Vouvray, Montlouis, o Touraine... usted elige…
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en una ciudadVer detalles
En el corazón de la ciudad de Romorantin que inspió grandes proyectos a Leonardo da Vinci, Didier Clément trata con elegancia sabores naturales inéditos en un palacete particular de estilo Renacimiento. Al hilo de sus platos descubrirá rocambola, malagueta, angélica o flores de saúco... Variedad de níscalos, espárragos blancos y caza de temporada, acompañados de los mejores vinos de Loira, despertarán todos sus sentidos con sutileza.
Volar en globo aerostático desde el parque y contemplar desde el cielo los numerosos edificios del arte románico en el departamento de Vienne. A bordo de una barca, dejarse guiar por el Vonne, en el corazón de la propiedad, para ir en busca del Jardín secreto y almorzar a la orilla del agua. Recorrer a caballo las 120 hectáreas de la propiedad en busca de los corzos en libertad. Visitar Futuroscope, el templo de la magia de las imágenes. Descubrir el hechizo del Marais Poitevin(marismas del Poitou). Dar un rodeo por la ciudad de Poitiers, un lugar representativo del patrimonio medieval francés... Son tantos los momentos álgidos que le esperan si se aloja en el Castillo de Curzay... Edificado en 1710, este castillo ha conservado la serenidad de su época con la tranquilidad de sus acogedores interiores y de sus árboles bicentenarios. Las jornadas y las veladas transcurrirán en la más deliciosa tranquilidad, entre paseos románticos, cenas en la terraza, tratamientos corporales y música clásica en la capilla. Con clases de equitación, un taller de confitería y la búsqueda del tesoro en torno a la leyenda de Melusina, los niños tienen también su propio programa.
La lava de los volcanes ha esculpido los paisajes del Midi de Auvernia, marco fabuloso para un hotel de cuento de hadas. El corazón de este lodge auvernés, repartido por una docena de casitas restauradas, es el pequeño castillo del siglo XII que domina el pueblo colgado de un espolón de basalto, entre dos ríos. Traspasado el umbral de las austeras murallas, el universo onírico creado en cada casita es una invitación al país de las maravillas: La Grange y su dosel de troncos de abedul, que parece extraído de un bosque imaginario, o La Cabane y su cuarto de baño tallado en la lava. La emoción impera en este lugar lleno de aromas de infancia.
|En las dunas de arena, frente al encantador puerto de La Gravette|, el Anne de Bretagne es una villa contemporánea al lado del mar con una arquitectura norteamericana sorprendente y una ubicación ideal para disfrutar de lo mejor de Bretaña. Tome unos aperitivos en las terrazas de estilo italiano, mientras contempla las magníficas vistas al océano, que también se pueden disfrutar desde las suites. Dé un paseo por la exuberante vegetación de los alrededores del hotel antes de darse un chapuzón en las aguas azul turquesa de la pisicina. El interior está iluminado por una luz cálida, con suelos de madera de wengé, mobiliario actual y obras de arte moderno perfectamente seleccionadas. En el fantástico restaurante, pruebe la cocina de alta mar de Philippe Vételé, inspirada y creativa, excepcionalmente acompañada por los vinos elegidos por la reputada sumiller Michèle Vételé.