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Hoteles y Restaurantes

Relais & Châteaux es una colección exclusiva de los 500 mejores hoteles con encanto y restaurantes gastronómicos presentes en 60 países.
De los viñedos de Napa Valley hasta las playas de Bali, de los olivos de la Provenza a las reservas de Sudáfrica, Relais & Châteaux reúne las etapas del itinerario más bello para descubrir cada región y cada país.
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Descubrir el mundo

En nuestros establecimientos, cada anfitrión quiere compartir su vínculo con una cultura, con una región. Después de haber pasado en ocasiones una vida entera asimilando la historia y el espíritu del lugar, le transmiten con pasión la esencia de su personalidad y sus raíces.
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Ofertas especiales

Lugares de ensueño para pasar un fin de semana romántico o celebrar los momentos más importantes de la vida: cumpleaños, aniversarios, lunas de miel, reuniones familiares...
Gracias a la magia de nuestras casas, las más bellas ocasiones para reunirse se transforman en recuerdos inolvidables.

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A propósito de Relais & Châteaux

Relais & Châteaux, creada hace mâs de cincuenta años por la unión de grandes hosteleros y chefs de cocina, se impone como una referencia de excelencia en los sectores de la restauración y la hostelería.
Con las experiencias y el viaje a través de los sentidos que le ofrecemos en nuestros establecimientos presentes en todo el mundo, le invitamos a redescubrir y redefinir un Estilo de vida particular.
Descubra Relais & Châteaux

Lis Descubrimiento > Gran Suroeste

Lis Descubrimiento

Este paquete incluye:

  • 1 noche en habitación doble

  • 1 desayuno

 

Prieuré d’Orsan

Hotel y restaurante en un parque (Maisonnais)
Antiguo monasterio, catalogado como monumento histórico, el Prieuré d’Orsan les invita a un viaje al pasado. Lejos de la agitación del mundo moderno, en este establecimiento no hay teléfono ni televisión. Cobijado en el fondo de un pequeño valle boscoso del Berry, este encantador hotel cuenta con espaciosas y acogedoras habitaciones. Cada una de ellas ofrece una privilegiada vista a los jardines de Orsan. En sus quince hectáreas, los jardines inspirados en los grabados medievales ofrecen una maravillosa arquitectura y huertos de plantas aromáticas y hortalizas de donde se extraen los productos utilizados en las deliciosas creaciones gastronómicas que se sirven en el restaurante. Aquí también se prodiga el arte de la hospitalidad lo que lo convierte en el sitio ideal para descansar y reponer fuerzas.

L’Hôtel de Toiras & Villa Clarisse

Hotel y restaurante en un pueblo (Saint-Martin-de-Ré)
La preciosa isla de Ré bien merece una visita. Entre sus mágicos puertos, unidos por una red de senderos para recorrer en bici, que se entrecruzan en sus tierras arenosas, Saint-Martin-de-Ré, rodeado por una fortaleza construida por Vauban, es el mejor sitio para alojarse. El hotel es una casa de armador del siglo xvii cuyas ventanas dan al puerto, cerca de la fortaleza de Vauban, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco con espectaculares vistas al Atlántico. También existe la opción de alojarse en la Villa Clarisse – una mansión privada del siglo xviii – que está a dos pasos. Ambos hoteles disponen de jardines, vistas de la ciudad histórica y piscina climatizada. Quizá, el mástil de un barco pesquero sea el único obstáculo que interrumpa una visión absolutamente diáfana de la puesta de sol.

Le Richelieu

Hotel y restaurante a orillas del mar (La Flotte-en-Ré)
Ubicado en la playa, en medio de la preciosa bahía de La Flotte, Le Richelieu le invita a descansar y revitalizarse. Desde aquí, los huéspedes pueden explorar la encantadora isla de Ré, que ofrece un equilibrio perfecto entre los lugares históricos y la belleza de la naturaleza. Tras un refrescante baño en el océano, vaya al pueblo de La Flotte para ver su mercado medieval y perderse en sus estrechas calles. De vuelta en el hotel, puede recargar sus pilas con un excepcional tratamiento de talasoterapia en el spa, y terminar el día con una fabulosa cena en el restaurante del hotel con vistas panorámicas a una de las bahías más hermosas del Atlántico.

Château de Mirambeau

Hotel y restaurante en el campo (Mirambeau)
A caballo entre Coñac y Burdeos, dos regiones famosas por sus vinos, este castillo renacentista se yergue majestuoso en el corazón de una magnífica finca de ocho hectáreas que domina el estuario del Gironde. Impregnada de un pasado lleno de arte e historia, esta mansión decorada con suntuosas telas, muebles de época y arañas de cristal, nos sumerge en un ambiente elegante y cálido en el que uno se olvida del tiempo. Testimonio del arte de vivir a la francesa, refinado pero sin pretensiones, el Château de Mirambeau les ofrece también la sabrosa cocina de su chef. Al caer la tarde, una de las estancias más fascinantes del castillo, la “Cognathèque”, es el lugar ideal para iniciarse en la degustación de vinos y los mejores coñacs. 

La Chapelle Saint-Martin

Hotel y restaurante en el campo (Nieul)
A poca distancia de Limoges, hay un refugio de paz donde la vegetación silvestre muestra toda su belleza. El tiempo parece no transcurrir en La Chapelle Saint-Martin, en la que los clientes pueden retroceder en el tiempo y experimentar cómo podría haber sido la vida en esta residencia privada de este artesano de la porcelana del siglo xix. Los que disfruten de la belleza del paisaje se enamorarán instantáneamente de la capilla, que está rodeada de 35 hectáreas de árboles bicentenarios. El paisaje de los alrededores es magnífico, los campos, estanques y el viejo pontón son los lugares idóneos para meditar. A pesar del carácter histórico de la casa y los jardines, la inspiradora cocina supone un soplo refrescante de modernidad.

Moulin de l’Abbaye

Hotel y restaurante en un pueblo (Brantôme-en-Périgord)
En Brantôme, la Venecia del Périgord, este molino tapizado de hiedra, ofrece uno de los parajes más bellos de la Dordoña. La vista abarca el magnífico puente, obra de arte del siglo xvi, el jardín del monasterio, la torre medieval, el pabellón del Renacimiento y la famosa abadía fundada por Carlomagno. Este paisaje pintoresco es el lugar ideal para una estancia de ensueño, donde a buen seguro recibirá una cálida bienvenida. Las habitaciones y los salones son elegantes y acogedores, el luminoso comedor desemboca en una umbría terraza sobre las orillas del río. El chef elabora una cocina innovadora y deliciosa basada en los productos locales. En el propio molino, en la casa del molinero y la casa en la que vivió el célebre abad de Brantôme, Pierre de Bourdeilles, todo está dispuesto para disfrutar de este romántico y mágico escenario.

Le Vieux Logis

Hotel y restaurante en un pueblo (Trémolat)
El escritor Henry Miller, siempre en busca de sitios excepcionales que le inspiraran, amaba y conocía Francia mejor que muchos franceses. Inicialmente vino a este hotel para una semana y se quedó un mes. Dentro del antiguo secadero de tabaco convertido en comedor o fuera bajo los tilos, el espíritu de Miller pervive en el restaurante. Al igual que él, disfrutará de la calma de este antiguo priorato con sus atrayentes jardines, un arroyo susurrante y una piscina natural para nadar. Las jornadas transcurren en una atmósfera tranquila hasta el anochecer, que es el momento perfecto para degustar algunos de los fabulosos vinos de la zona.

Château de Mercuès

Hotel y restaurante en un viñedo (Mercuès)
Hospedarse en este castillo del siglo xiii que domina el valle del Lot es una experiencia única, una auténtica inmersión en la historia de Francia durante la Edad Media. El castillo fue durante siete siglos la residencia de verano de los condes y obispos de Cahors. En la actualidad, el chef encuentra su inspiración en los productos locales y se ha granjeado fama internacional por hacer maravillas con las trufas negras de Lalbenque y el cordero del Quercy. La carta de vinos incluye los grandes malbecs y los vintage producidos en las propias bodegas del castillo.

Michel Trama

Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en un pueblo (Puymirol)
El interiorista contemporáneo Jacques Garcia ha hecho maravillas con la decoración de este edificio del siglo xiii, que en su época fue la residencia de los condes de Toulouse. La puesta en escena es teatral y fastuosa. Sofás con patas de león conviven con paredes aterciopeladas. En ese escenario barroco, un candelabro vanguardista que surge de la pared, diseñado por Jean Cocteau, hace de contrapunto. En su itinerario debe figurar un recorrido por esta región que está considerada como una de las más bellas de Francia, y no puede dejar de degustar las recetas creadas por el Grand Chef Michel Trama, sobre todo su papillote de patata y su lasaña de langosta, dos motivos suficientes para frecuentar el restaurante.

Relais de la Poste

Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en un pueblo (Magescq)
Esta villa del siglo xix aúna todo lo que hace grande al sudoeste francés y las Landas, la región de los grandes espacios abiertos. El olor de los pinos marinos invade a los que se relajan en la pisicina o en las blancas playas de arena fina a pocos kilómetros de distancia. El Grand Chef Jean Coussau crea recetas gastronómicas provenientes de una región rica en productos excepcionales como el salmón salvaje del Adour, el foie gras de pato con uvas, o los espárragos de las arenas de las Landas. 

Les Prés d’Eugénie - Michel Guérard

Hotel en el campo y restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux (Eugénie-les-Bains)
Pequeño palacio de campo, romántico refugio para el gozo de los sentidos, el cuidado minucioso del cuerpo, dejando errar el alma. Esta casa familiar invita a ser feliz. Jardines de cuento, aposentos aristocráticos, cocina sinfónica. Música para cuarteto, en donde los huertos de hierbas aromáticas y rosales antiguos esconden un spa de ensueño, La Ferme Thermale®. En los fogones, los prodigios celestiales de Michel Guérard. Y en todos los demás sitios, el halo poético de Christine.

Domaine de Bassibé

Hotel y restaurante en el campo (Segos)
“Recibir a nuestros huéspedes como a nuestros amigos” es la máxima de Sylvie y Olivier Lacroix, la pareja propietaria de esta bonita mansión de campo. Ellos son una inestimable fuente de información sobre esta preciosa zona y le aconsejarán sobre la mejor forma de conocerla utilizando las carreteras comarcales y los caminos silvestres. La familia Lacroix colecciona viejos armagnacs y estarán encantados de darles a conocer los grandes vinos de la región: Madiran, Jurançon y Tursan, para paladearlos a la sombra de los plataneros de grandes hojas o junto al viejo roble del Bassibé.

Château de Brindos

Hotel y restaurante a orillas de un lago (Anglet-Biarritz)
En los años 1980, Serge Blanco fue un elegante jugador de rugby que escribió algunas de las páginas más memorables de la historia de la selección francesa. En la actualidad, este amante del deporte y de la buena gastronomía es el propietario de este lugar silvestre y romántico en el que Sir Reginald Wright, un influyente senador inglés, ofrecía sus tés amenizados con baile en la década de 1930. El castillo se yergue cerca del mayor lago privado de Francia, el lugar perfecto para paseos tranquilos y estancias románticas en compañía de los patos salvajes de la zona.

Le Parc Victoria

Hotel y restaurante en un parque (Saint-Jean-de-Luz)
A pocos minutos de la playa, andando, esta mansión del siglo xix, estilo Napoleón III, en San Juan de Luz, en el corazón del País Vasco francés, ofrece un marco íntimo protegido por árboles centenarios. El hotel, situado entre el océano y la montaña, ofrece un sinfín de actividades para practicar, destaca sobre todo la piscina en medio del parque. En el interior encontrará una decoración y muebles de estilo Art déco. En el restaurante, tendrá el placer de saborear una cocina distendida, generosa y regional, inspirada en los mercados del País Vasco.

La Réserve

Hotel y restaurante en la ribera (Albi)
La reina madre de Inglaterra escogió este encantador hotel para descubrir Albi, la ciudad natal del artista Toulouse-Lautrec. En 2010 esta urbe episcopal, un conjunto medieval único construido en ladrillo, fue declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco. Al igual que la regia visitante, disfrutará de su maravilloso modo de entender la vida, las amplias habitaciones abiertas a la naturaleza y las comidas en el restaurante o la terraza, con magníficas vistas al río Tarn. Con un vaso de Gaillac en la mano, descubrirá la belleza de los paisajes postimpresionistas mientras le cuentan que Albi fue la cuna del catarismo y que, en el Renacimiento, abasteció de pigmentos a los grandes pintores de la época.

Domaine d’Auriac

Hotel y restaurante en un campo de golf (Carcassonne)
Cerca de la ciudad de Carcasona y del canal du Midi, declarados patrimonio de la humanidad por la Unesco, el Domaine d’Auriac está construido sobre el antiguo asentamiento de Carsac, donde empezó la historia de Carcasona. En la actualidad, en este lugar reinan la calma y el confort. Disfrute de paseos por un parque bucólico, en compañía de pájaros cantores, y saboree los aromas mediterráneos. Juegue un partido de golf en el campo de 18 hoyos o relájese en la espléndida piscina. Y si la ciudad medieval de Carcasona no aplaca su sed de historia, podrá visitar sin miedo a equivocarse Rennes-le-Château, célebre por el legendario abad Saunière y un tesoro que aún hoy sigue envuelto en el misterio.

Relais Royal

Hotel y restaurante en un pueblo (Mirepoix)
La etimología del apellido Mirepoix tiene divididos a los historiadores. Para unos, procede del occitano y significa “aquél que mira a los peces”. Para otros, deriva del latín y significa “aquél que mira a la montaña”. De hecho, los expertos nunca se pondrán de acuerdo cuando se trata de este pequeño castillo medieval, situado entre las cristalinas aguas del Hers y el impresionante macizo de Tabe, salvo en un punto: su increíble poder de seducción. El Relais Royal despliega aquí su elegancia sumergiéndole en su ambiente romántico. Déjese seducir por el encanto de su patio interior, su jardín, su piscina, sus majestuosas habitaciones y sus muros de piedra con plantas trepadoras. Por su ubicación, este hotel es un sitio ideal para salir a descubrir Carcassonne y sus magníficos castillos cátaros.

Château de Riell

Hotel y restaurante en la ribera (Prades)
Frente a las nieves perpetuas del monte Canigou, en uno de los valles más agrestes de la Cataluña francesa, el Château de Riell aparece colgado de una escarpada ladera entre pinos mediterráneos y adelfas. Un hotel creado para sibaritas chic, de interiores barrocos y un restaurante que rinde culto al cordero y a los productos del mar. Para los deportistas, un amplio abanico de actividades en plena naturaleza, en paisajes que cortan la respiración; y la piscina al aire libre instalada intramuros del castillo. Los gentlemen-travellers apreciarán, sin duda, el ambiente viajero que la propietaria, Biche Barthélémy, ha creado en su feudo, como el bar Out of Africa, con su puesta en escena en estilo safari; o la dacha, que parece haber salido directamente de una novela rusa, para disfrutar de la lectura o de un buen desayuno. Una escapada sublime en el Rosellón románico.

Del mismo modo podrá elegir el tipo de prestación, hotel o restaurante, y la fecha en la que vaya a utilizarlo : Regalo cumpleanos, Escapadas románticas, Regalo fin de semana, Regalo celebración, Escapada culinaria, Escapada gastronómica, Regalo Navidad, Estancia Spa, Regalo Boda
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