Relais & Châteaux es una colección exclusiva de los 500 mejores hoteles con encanto y restaurantes gastronómicos presentes en 60 países. De los viñedos de Napa Valley hasta las playas de Bali, de los olivos de la Provenza a las reservas de Sudáfrica, Relais & Châteaux reúne las etapas del itinerario más bello para descubrir cada región y cada país.
En nuestros establecimientos, cada anfitrión quiere compartir su vínculo con una cultura, con una región. Después de haber pasado en ocasiones una vida entera asimilando la historia y el espíritu del lugar, le transmiten con pasión la esencia de su personalidad y sus raíces.
Lugares de ensueño para pasar un fin de semana romántico o celebrar los momentos más importantes de la vida: cumpleaños, aniversarios, lunas de miel, reuniones familiares... Gracias a la magia de nuestras casas, las más bellas ocasiones para reunirse se transforman en recuerdos inolvidables.
Relais & Châteaux, creada hace mâs de cincuenta años por la unión de grandes hosteleros y chefs de cocina, se impone como una referencia de excelencia en los sectores de la restauración y la hostelería. Con las experiencias y el viaje a través de los sentidos que le ofrecemos en nuestros establecimientos presentes en todo el mundo, le invitamos a redescubrir y redefinir un Estilo de vida particular.
Hotel y restaurante en el campo (Oropesa) Entre los montes de Gredos y el Tajo majestuoso, esta casa señorial del siglo XIX resguarda sus fachadas de barro cocido tras los altos cipreses. El vasto espacio de las habitaciones (de 50 a 90 m2) se abre a paisajes grandiosos. La finca de 600 hectáreas ofrece actividades exclusivas: spa, equitación, caza, academia de golf y safari fotográfico. La zona está llena de belleza y riqueza cultural, como el monasterio de Guadalupe, el castillo de Oropesa o la abadía de Yuste. El magnífico restaurante Tierra hace honor a los productos de su granja y su huerto.
Hotel Orfila
Hotel y restaurante en una ciudad (Madrid) La obra, un delirio de colores, se denomina El Jardín de las delicias. Este famoso tríptico de El Bosco figura en un lugar privilegiado del Prado, entre los lienzos de Velázquez, Goya, El Greco, Raphael, Tiziano, Rubens… A cinco minutos del museo, en el centro cultural madrileño, le estará esperando otro jardín de las delicias. El hotel Orfila, un palacete construido en 1886, le sumergirá en toda una galería de arte con sus muebles de época y sus mármoles trabajados. En los años 20, las obras de teatro representadas entre sus paredes lo hicieron célebre. En la actualidad, su salón de té y su bar de cócteles le confieren una elegancia inglesa, mientras que su patio lleno de flores le invita a cenar bajo las estrellas. El mejor contacto para explorar Madrid a su ritmo, paso a paso.
Palacio de Luces
Hotel y restaurante en un parque (Luces-Colunga) En el corazón de Asturias, entre la Sierra del Sueve y el mar Cantábrico, y en medio de un parque de 8 hectáreas de jardines y naturaleza salvaje, descubra este palacio del siglo XVI que se ha renovado respetando la historia del lugar. El piano bar y la piscina invitan al descanso, al tiempo que su situación ideal entre la montaña y el mar permite divertirse con actividades tan numerosas como variadas. Aquí todo está pensado para contribuir a su bienestar y tranquilidad, desde los grandes espacios a la decoración, pasando por la cocina tradicional asturiana del “Mirador del Sueve”, servida frente a un panorama deslumbrante. (Solo Almuerzo)
Hotel el Peregrino
Hotel y restaurante en un pueblo (Puente la Reina) “Y a partir de aquí, todos los Caminos que conducen a Santiago de Compostela convergen en uno...”.
A la entrada de Puente la Reina, una placa recuerda que esta encantadora población cercana a Pamplona nació de la convergencia de los caminos de peregrinación. Un cierto aire de religiosidad planea sobre este rincón de Navarra propagando su aura hasta el claustro de El Peregrino. La familia Cambero construyó aquí un palacio romántico y terriblemente encantador. Al abrigo de sus hermosas piedras, apostó por una decoración que rompía con los cánones tradicionales: elegantes combinaciones de cristal y madera, ambiente loft rococó en las habitaciones... Las comidas se disfrutan junto a la piscina, en grandes sillones de mimbre, y su cocina se perfuma con hierbas del jardín botánico.
Mirador de Dalt Vila
Hotel y restaurante en una ciudad (Ibiza) Propiedad señorial del siglo XIX, el Mirador de Dalt Vila fue hasta hace poco una propiedad familiar. Su transformación en hotel de excelencia, íntimo y cálido, se ha realizado manteniendo el mayor respeto por los valores históricos. Instalado en el seno del emblemático recinto amurallado de Dalt Vila (declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco), el edificio ofrece, desde todos sus balcones y terrazas, una vista magnífica sobre el puerto de Ibiza y el Mediterráneo. Lejos de la agitación de la ciudad, disfrutará de los deliciosos encantos de este remanso de paz, que le ofrece una acogida irreprochable y un personal especialmente entregado.
El Castell de Ciutat
Hotel y restaurante en la montaña (La Seu d’Urgell) En una colina frente a La Seu d’Urgell, ciudad de los obispos príncipes, con los Pirineos como paisaje de fondo y a sólo unos pocos kilómetros del Principado de Andorra, El Castell de Ciutat se alza a los pies de un paraje natural preservado, de gran belleza. Bienvenido al Cadí Moixeró, el parque natural más grande de Cataluña. La familia Tàpies le tiene reservada una agradable bienvenida a este chalet construido al pie de una fortaleza del siglo XVI. Descubra en sus restaurantes los placeres de una refinada cocina mediterránea o la cata de grandes vinos de todo el mundo. Practique los deportes de montaña o sobrevuele el valle en globo aerostático antes de disfrutar del magnífico Wellness. Y no se vaya sin disfrutar de los desayunos en la terraza a la luz de la mañana.
Torre del Remei
Hotel y restaurante en la montaña (Bolvir de Cerdanya) Sobrevolar los paisajes de los Pirineos, en globo aerostático, en avión o en helicóptero, entre valles y montañas preservadas de la acción del hombre, es una experiencia increíble y una de las numerosas sorpresas que le tiene reservadas el hotel de Josep Maria y Loles. En 1988 esta pareja descubrió la edificación, se enamoró de su majestuosidad, de su belleza y la convirtió en un palacio de placer y bienestar con unos interiores finamente decorados y una amplia gama de actividades. Las excursiones tras los pasos de los cátaros, la pesca de la trucha en un río salvaje, el recorrido de 18 hoyos en el Real Club de Golf y otras actividades harán que la magia perdure durante mucho tiempo.
Mas de Torrent Hotel & Spa
Hotel y restaurante en el campo (Torrent) En pleno corazón del Empordà, a sólo unos minutos de las mejores playas que hacen de esta parte de la Costa Brava un lugar con un irresistible encanto, El Mas de Torrent yergue sus fachadas de piedra entre olivos y cipreses. Sus acogedores y elegantes interiores se distribuyen en suites clásicas y otras de estilo contemporáneo, algunas con piscina privada. Dos extraordinarios restaurantes y el “Mas Spa” son el complemento ideal para unos días de ensueño. Durante su estancia, no olvide visitar otras joyas de esta bella región: el pequeño puerto de Cadaqués, al que Salvador Dalí y otros buscadores de luz (Picasso, Matisse, Man Ray…) hicieron célebre, el yacimiento arqueológico de Ampurias y los pueblos medievales de Pals y Peratallada.
La Torre del Visco
Hotel y restaurante en el campo (Fuentespalda) Lejos del mundanal ruido, La Torre del Visco es el lugar ideal para renovar fuerzas en plena naturaleza. La morada de piedra seca con su torre construida en 1449, se alza en medio dae una finca de 80 hectáreas rodeada por sus románticos jardines de rosales y olivos, delimitados por el río Tastavins y el macizo montañoso de los “Ports de Beceite”. Los propietarios cultivan de forma ecológica sus propias frutas, verduras y aceite de oliva para el restaurante. En los ricos interiores del laberíntico edificio, se puede uno sumergir en una novela junto a la chimenea, jugar al ajedrez, deleitarse con la degutación de los buenos vinos de la bodega, o compartir una tertulia con los chefs en la cocina. Para los amantes de la música está el piano de cola. Una vez que se pone el sol, se sale a la terraza para contemplar las estrellas.