Relais & Châteaux es una colección exclusiva de los 500 mejores hoteles con encanto y restaurantes gastronómicos presentes en 60 países. De los viñedos de Napa Valley hasta las playas de Bali, de los olivos de la Provenza a las reservas de Sudáfrica, Relais & Châteaux reúne las etapas del itinerario más bello para descubrir cada región y cada país.
En nuestros establecimientos, cada anfitrión quiere compartir su vínculo con una cultura, con una región. Después de haber pasado en ocasiones una vida entera asimilando la historia y el espíritu del lugar, le transmiten con pasión la esencia de su personalidad y sus raíces.
Lugares de ensueño para pasar un fin de semana romántico o celebrar los momentos más importantes de la vida: cumpleaños, aniversarios, lunas de miel, reuniones familiares... Gracias a la magia de nuestras casas, las más bellas ocasiones para reunirse se transforman en recuerdos inolvidables.
Relais & Châteaux, creada hace mâs de cincuenta años por la unión de grandes hosteleros y chefs de cocina, se impone como una referencia de excelencia en los sectores de la restauración y la hostelería. Con las experiencias y el viaje a través de los sentidos que le ofrecemos en nuestros establecimientos presentes en todo el mundo, le invitamos a redescubrir y redefinir un Estilo de vida particular.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en una ciudad (Montpellier) “Concebimos este restaurante como concebimos nuestros platos: primero lo hemos imaginado”. Con 24 años, los famosos hermanos Pourcel tuvieron un flechazo por esta residencia abandonada en el centro de Montpellier. Abrieron allí su primera casa: un “jardín” que celebra los cinco sentidos, donde los sabores del Languedoc y del Mediterráneo son salados, dulces, suaves o amargos pero siempre ensalzados. Celebrar los sentidos es también cuidar las líneas: la decoración del hotel fue obra de Bruno Borrione, quien dio a este lugar con una firma contemporánea, y un diseño único, que expresa un verdadero arte de vivir. (Actividad: Une visite de cave, incluant une dégustation de grands crus)
Oustau de Baumanière
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en el campo (Les Baux-de-Provence) “Aquí, todo es mágico y generoso, la luz, las peñas, los paisajes, los grillos, los olivos…” Enamorados de “su” Provenza, Jean-André Charial habla de ella y también la hace expresarse como nadie a través de la cocina de su chef, Sylvestre Wahid, que sublima sus ingredientes tradicionales. Huevos de gallina en fina gelatina, salmonete, albahaca y flor de tomillo… Los sabores cantan, explotan, sorprenden… Una mesa excepcional, en una elegante casa de artista, en el corazón de uno de los más hermosos pueblos de Francia. (Actividad: Un massage de trente minutes)
Le Phébus & Spa
Hotel y restaurante en el campo (Gordes) Entre Roussillon y Gordes, Le Phébus es una masía construida en piedra seca donde las suites se abren a las aguas tranquilas de sus piscinas privadas. Una joya de la hostelería en la que da gusto encontrarse cuando el mistral sopla por la garriga. Una escala maravillosamente situada para descubrir el Lubéron y revitalizarse con los tratamientos del spa Carita. El restaurante resucita con mucho arte antiguas recetas provenzales y firma una sopa de pistou magistral. (Actividad: Un massage aux huiles essentielles d'une heure ou Un vol panoramique au-dessus du Lubéron de trente minutes ou Un cours de cuisine de deux heures ou Un green fee au Provence Country Club (Saumane))
La Coquillade
Hotel y restaurante en un viñedo (Gargas) Situado sobre una loma, en el corazón de una explotación enoturística, desde Domaine La Coquillade se disfruta de una vista excepcional del Luberon y el monte Ventoux. Este caserío encantador está compuesto por seis prestigiosos edificios – el más antiguo del siglo XI – en los que se han habilitado suntuosas habitaciones y suites. La Coquillade invita a degustar su cocina, gastronómica o tradicional según las preferencias, y los caldos de los viñedos Aureto, que estimularán sus papilas hasta alcanzar lo sublime. Los amantes del vino, de los grandes espacios abiertos, de la naturaleza y el deporte, se verán colmados por la serenidad y el bienestar que encontrarán en este marco idílico. (Actividad: Un massage d'une heure)
Abbaye de Sainte Croix
Hotel y restaurante en el campo (Salon-de-Provence) Médico y astrólogo del Renacimiento, conocido por sus predicciones, Nostradamus nació en este pueblo estratégicamente situado para explorar las maravillas de la Provenza. ¿“Vio” que algún día se levantaría un hotel excepcional a pocos metros de su casa, convertida hoy en museo? En esta antigua abadía, se han acondicionado las celdas de los monjes cistercienses en habitaciones con una vista divina a la meseta de Salon, desde la Camargue a la Sainte Victoire, y la piscina rodeada de pinos y moreras. Deje el futuro a Nostradamus y disfrute plenamente del presente… (Actividad: Une séance de réfléxologie plantaire)
Villa Gallici
Hotel y restaurante en una ciudad (Aix-en-Provence) “Cuando estaba en Aix quería estar en otro lugar y ahora que estoy aquí, la echo de menos…” escribía Cézanne. Usted también quedará seducido por el encanto de esta ciudad, de sus callejuelas recorridas por un perfume de farniente, y por el de esta granja florentina. Aquí, los dormitorios están revestidos con suntuosos tejidos, telas bordadas con los colores del sol, y dan a un jardín privado que huele a lavanda. La cocina ensalza la Provenza, con platos como el carré de cordero fileteado y hecho a la sartén, caviar de berenjenas con aceitunas, salsa de ajo negro, albahaca frita...
Una estancia azucarada como la especialidad local: los famosos “pastelillos de almendras” con aroma de melón y de naranja... (Actividad: Un massage d'une heure solo durante la temporada baja.)
Le Petit Nice-Passédat
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel a orillas del mar (Marseille) No se puede amar más a Marsella que la familia Passédat. Amar Marsella es amar el Mediterráneo, indisociable de la ciudad tanto como lo es la cocina de Gérald Passédat. El pescado es por supuesto el producto estrella de su cocina, un pescado que se pesca aquí, un pescado a veces olvidado - la galinette, el chapon - que se alternan con los crustáceos y le dan esa deliciosa sensación de estar sumergido en el Mar Mediterráneo. El plato fetiche es, sin lugar a dudas, la Bouille Abaisse, yodada, pero también el famoso Loup Lucie. Haga sitio también para los postres que, como reconoce el propio chef, resultan “extravagantes”. Las vistas al Mediterráneo por su parte se encuentran siempre presentes tanto desde la terraza como desde el restaurante. Y como la vista es magnífica, podrá disfrutar de ella hasta en su habitación, espaciosa, abierta al horizonte… (Actividad: Une promenade d'une demi-journée dans les callanques de Marseille, avec un guide solo durante la temporada baja.)
Domaine de Châteauneuf
Hotel y restaurante en un campo de golf (Nans-les-Pins) La Sainte-Baume… Legendaria por su bosque de hayas conservado desde hace siglos y por su gruta de Santa María Magdalena, lugar de peregrinaje desde la Edad Media. A sus pies, el terreno de Châteauneuf y su finca del siglo XVIII, donde gustaba alojarse a la familia Bonaparte. Un pequeño palacio de verano con sus baldosas antiguas de ladrillo rojo, sus frisos de cerámica y sus baldosines de terracota en los baños. Bajo los castaños de la terraza disfrutará de una impresionante vista del golf internacional de la Sainte-Baume y gozará de la calma religiosa que envuelve el lugar. Grandes momentos. (Actividad: Un green fee au golf de la Sainte-Baume)
Le Couvent des Minimes Hôtel & Spa
Hotel y restaurante en un parque (Mane) Acurrucado en la falda de una colina y bañado por el sol provenzal, el Couvent des Minimes acogió en sus inicios a religiosas, antes de convertirse en un hotel con prestaciones de alta gama. Este edificio, que data de 1613, es una sabia combinación de arquitectura histórica y moderna. Fachadas de época, jardines aterrazados donde florecen centenares de especies botánicas, interiores y decoración contemporáneas… La alquimia es perfecta. Una benignidad puramente mediterránea penetra en las habitaciones, cuidadosamente decoradas, así como en el Couvent des Minimes Spa par L’Occitane, ¡gran lugar de plenitud y promesa de una “puesta a punto en sensaciones”! (Actividad: Un soin d'une heure)
La Bonne Etape
Hotel y restaurante en un pueblo (Château-Arnoux) Sucesivas generaciones de la familia Gleize se ocupan con esmero de esta antigua casa de postas del siglo XVIII. Los balcones sobre los huertos, los jardines enlosados, las contraventanas de color verde almendra son obra de Jany, último vástago de la dinastía. En la cocina se reinventa la tradición de las recetas provenzales de Gabriela, la abuela: acento, raíces y gusto. Lo dulce es objeto de minuciosos ciudados, en homenaje a Pierre, el padre y confitero. Para placer de los chefs, una huerta biológica da lo mejor de la tierra. Más que una buena parada: un viaje de todos los sentidos, una escala natural hacia la felicidad. (Actividad: Un cours de cuisine de trois heures)