Relais & Châteaux es un mundo en sí, un mundo diverso. Un mundo acogedor, amable y gourmet, en el que la exigencia de máxima calidad común a nuestros afiliados se une la pasión por su establecimiento y por el territorio que lo acoge.
El arte de regalar Relais & Châteaux con nuestros Cheques y Cofres regalo Lys. Para disfrutar de un fi n de semana encantador en un escenario excepcional, de una estancia alejada del mundo o de una cena gastronómica en la mesa de uno de nuestros Grands Chefs, más de 300 establecimientos de Relais & Châteaux acogen a las personas que haya elegido para regalarles una experiencia inolvidable.
Descubran una auténtica vuelta al mundo, por la colección de Relais & Châteaux. Sea cual sea la ocasión o la duración de su estancia, cada establecimiento le ofrecerá lo mejor de su cultura y su región. Nuestro canal de TV Vea nuestros videos temáticos
Vivir una experiencia Relais & Châteaux significa vivir nuevas sensaciones. Cada una de nuestras casas le invita a explorar una variedad incomparable de sensaciones, en la que la belleza del lugar, la calidez de la acogida y
la calidad de la cocina se conjugan a la perfección. Aromas y sabores, paisajes y colores hacen que cada estancia se convierta en una vivencia única e intensa.
Descubran nuestra excelente oferta gastronómica, clásica o contemporánea pero siempre creativa y sorprendente. Una creatividad reconocida en todo el mundo, ya que nuestros Grands Chefs forman parte de la élite de la gastronomía mundial.
Hotel y restaurante en el campo (Gorey Co. Wexford) Desde Dublín, hay que cruzar los mágicos paisajes de Wicklow para llegar a este rincón de Irlanda, escondido entre el mar y las colinas, que ofrece uno de los paisajes más sobrecogedores del país. El puerto de Rosslare está muy cerca de Marlfield House. Fue en esta región intacta, pero también accesible, donde la familia Bowe decidió crear esta joya de hotel, un modelo de cordialidad y elegancia que ofrece deliciosos paseos por el jardín de rosas y el bosque. Comer en su invernadero victoriano y disfrutar de sus desayunos espectaculares, es una experiencia inolvidable. Aquí, la alegría y el placer son norma de la casa. Por algo se conoce a los irlandeses como “los latinos del norte”.
Sheen Falls Lodge
Hotel y restaurante en la ribera (Kenmare Co. Kerry) Rodeada de montañas y cascadas, la ciudad de Kenmare es uno de los rincones de Irlanda preferidos por los irlandeses. El Sheen Falls Lodge está maravillosamente situado para descubrir el suroeste de Irlanda y sus célebres rutas panorámicas de Ring of Beara y Ring of Kerry, así como los famosos lagos de Killarney. Además es muy conocido por su ambiente piano jazz, su colección de viejos whiskys irlandeses, la selección de grandes vinos de su bodega, una de las más grandes de Irlanda, y la manera de preparar el salmón pescado en los ríos aledaños. El establecimiento tiene unas excepcionales vistas a la bahía de Kenmare, los McGuillicuddy's Reeks y las cascadas de las Cataratas de Sheen. Todo eso, unido a la excepcional hospitalidad irlandesa y las famosas leyendas celtas, crea un halo mágico que parece flotar sobre esta tierra.
Ballyfin Demesne
Hotel y restaurante en un parque (Ballyfin) Nada más pisar la impresionante finca de esta regia e histórica mansión, una de las más fastuosas de Irlanda, se impregnará de su aire de tranquilidad. La majestuosidad clásica se funde con un paisaje de colinas onduladas, pabellones y antiguas grutas en esta sorprendente propiedad ubicada en las faldas de las montañas Slieve Bloom. Ballyfin se inauguró en 2011 tras una restauración espectacular que ha durado ocho años y que ya se ha convertido en una referencia por su combinación única del lujo moderno con elementos del periodo romántico. El hotel se ha concebido como un hogar fuera de casa lo que convertirá su estancia aquí en una experiencia totalmente íntima. Los huéspedes podrán disfrutar de la cocina, elaborada con productos de la finca, participar en catas de queso y vino en la bodega, jugar al golf, nadar o pasar la tarde en la amplia biblioteca para terminar con un buen cóctel en el confortable Ballyfin Bar.