Relais & Châteaux es un mundo en sí, un mundo diverso. Un mundo acogedor, amable y gourmet, en el que la exigencia de máxima calidad común a nuestros afiliados se une la pasión por su establecimiento y por el territorio que lo acoge.
El arte de regalar Relais & Châteaux con nuestros Cheques y Cofres regalo Lys. Para disfrutar de un fi n de semana encantador en un escenario excepcional, de una estancia alejada del mundo o de una cena gastronómica en la mesa de uno de nuestros Grands Chefs, más de 300 establecimientos de Relais & Châteaux acogen a las personas que haya elegido para regalarles una experiencia inolvidable.
Descubran una auténtica vuelta al mundo, por la colección de Relais & Châteaux. Sea cual sea la ocasión o la duración de su estancia, cada establecimiento le ofrecerá lo mejor de su cultura y su región. Nuestro canal de TV Vea nuestros videos temáticos
Vivir una experiencia Relais & Châteaux significa vivir nuevas sensaciones. Cada una de nuestras casas le invita a explorar una variedad incomparable de sensaciones, en la que la belleza del lugar, la calidez de la acogida y
la calidad de la cocina se conjugan a la perfección. Aromas y sabores, paisajes y colores hacen que cada estancia se convierta en una vivencia única e intensa.
Descubran nuestra excelente oferta gastronómica, clásica o contemporánea pero siempre creativa y sorprendente. Una creatividad reconocida en todo el mundo, ya que nuestros Grands Chefs forman parte de la élite de la gastronomía mundial.
Hotel y restaurante en el campo (Amberley) Tras mantenerse erguido gallardamente durante novecientos años en el salvaje condado de West Sussex, conocido como “el jardín de Inglaterra”, este castillo medieval con un rastrillo que aún funciona, unas murallas de 18 metros de alto y unas torres almenadas que parecen extraídas de una novela, ha resistido los asaltos de los enemigos y del paso del tiempo. En la actualidad, las batallas de antaño han dado paso a una paz envolvente, pero aún sobreviven ciertas costumbres históricas. Todos los días, un poco antes de medianoche, se baja silenciosamente el impresionante rastrillo, para proteger un poco más sus apacibles sueños. Sus suites principescas tienen camas con dosel y ventanas que dan a los jardines llenos de árboles en flor. Igualmente, sus cenas son dignas de un rey y se sirven en un comedor abovedado adornado con tapicerías y armaduras. Viaje al pasado en este escenario único y romántico.
Gravetye Manor
Hotel y restaurante en un bosque (Near East Grinstead) Gravetye Manor es un lugar francamente encantador, cerca de la animación londinense y a la vez lejos del tumulto de la capital. Esta magnífica mansión isabelina se asienta con orgullo entre los caminos sinuosos y los parterres cuajados de flores de los jardines ingleses naturales y agrestes creados por William Robinson, inventor del genuino jardín silvestre típicamente inglés. La quintaesencia de esta característica casa de campo inglesa resulta especialmente evidente en el restaurante, con paredes revestidas de madera y el crepitar del fuego de leña en las chimeneas. Durante todo el año, el paisaje bucólico, la excelente cocina y el servicio atento pero discreto aseguran una experiencia inolvidable.
The Vineyard
Hotel y Restaurante en el campo (Newbury) Este es un auténtico paraíso para gastrónomos finos y amantes de los vinos. A las afueras de Newbury, a tan sólo una hora del centro de Londres, cuenta con habitaciones tradicionales y espaciosas suites contemporáneas. Además de la cocina, que ha obtenido numerosos premios, destaca por los excepcionales y galardonados vinos del propietario Sir Peter Michael y su maravillosa colección de obras de arte expuesta de manera extraordinaria. La impresionante bodega atesora 30.000 vinos, y la propiedad tiene uno de los spas mejor valorados del Reino Unido. La privacidad que ofrece el Vineyard hace que este sea el sitio ideal para celebrar toda clase de eventos, bodas y otras fiestas familiares.
Gilpin Hotel & Lake House
Hotel y restaurante en el campo (Windermere) El Gilpin es un hotel con encanto ubicado en un sitio extraordinario: el parque nacional de Lake District. En el alojamiento principal las habitaciones son modernas, y seis de ellas tienen sus propios jardines privados y un Jacuzzi de madera de cedro. En la preciosa Lake House tan sólo hay seis suites, que comparten un área privada de 40 hectáreas con un lago, piscina, sauna y spa. Dedique tiempo a disfrutar de los placeres sencillos de los impresionantes alrededores, entre relajantes tratamientos corporales y vigorizantes actividades deportivas.
Farlam Hall
Hotel y restaurante en el campo (Brampton) En esta preciosa mansión de campo del siglo xvii, situada en una zona poblada de árboles centenarios, se conserva la línea férrea experimental de la primera locomotora a vapor, The Rocket, que antaño pasaba por este jardín. Un gran invento de George Stephenson, considerado como el “padre del ferrocarril”. La casa tiene un talante camaleónico. Recubierta de hiedra y parras trepadoras que cambian de color con cada estación, se integra plenamente en el entorno. Y su presencia se revela únicamente cuando el lago la traiciona con su reflejo. El diseño interior es el de una casa de campo tradicional. Al lado hay un club de vuelo en el que se enseña lo básico para sobrevolar los múltiples lugares históricos que hay en la zona. Disfrute a vista de pájaro de las abadías y castillos y concentre toda su atención en el Muro de Adriano, una fortificación de piedra que atraviesa Inglaterra de este a oeste.
Glenapp Castle
Hotel y restaurante en el campo (Ballantrae) Encaramado en las alturas de un litoral espectacular que domina el mar irlandés, en el suroeste de las históricas tierras bajas de Escocia, Glenapp es un castillo baronial habitado por la familia propietaria y enclavado en un espacio natural intacto, de extraordinaria belleza natural. Bajo sus torres de cuento de hadas se albergan estancias decoradas con paneles de roble, suntuosas telas y refinadas antigüedades, a lo que se añaden ciertos lujos actuales como la calidad de la cocina y un servicio impecable. El castillo se camufla en el agreste paisaje, semioculto entre 15 hectáreas de mágicos jardines con una gran diversidad de especies de árboles y plantas, que incluye una impresionante colección de rododendros de singular rareza.