Relais & Châteaux es una colección exclusiva de los 500 mejores hoteles con encanto y restaurantes gastronómicos presentes en 60 países. De los viñedos de Napa Valley hasta las playas de Bali, de los olivos de la Provenza a las reservas de Sudáfrica, Relais & Châteaux reúne las etapas del itinerario más bello para descubrir cada región y cada país.
En nuestros establecimientos, cada anfitrión quiere compartir su vínculo con una cultura, con una región. Después de haber pasado en ocasiones una vida entera asimilando la historia y el espíritu del lugar, le transmiten con pasión la esencia de su personalidad y sus raíces.
Lugares de ensueño para pasar un fin de semana romántico o celebrar los momentos más importantes de la vida: cumpleaños, aniversarios, lunas de miel, reuniones familiares... Gracias a la magia de nuestras casas, las más bellas ocasiones para reunirse se transforman en recuerdos inolvidables.
Relais & Châteaux, creada hace mâs de cincuenta años por la unión de grandes hosteleros y chefs de cocina, se impone como una referencia de excelencia en los sectores de la restauración y la hostelería. Con las experiencias y el viaje a través de los sentidos que le ofrecemos en nuestros establecimientos presentes en todo el mundo, le invitamos a redescubrir y redefinir un Estilo de vida particular.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en un parque (Le Castellet) En las inmediaciones de un bosque de pinos piñoneros, dominando el Golf d´Amour, el Hôtel du Castellet es el sitio con más encanto de la zona: muebles patinados, fuentes de mármol, habitaciones en tonos miel, lavanda o uva, terrazas soleadas… En pocos meses Christophe Bacquié ha logrado imponer en el Monte Cristo, el prestigioso restaurante del hotel, su cocina basada en los productos de temporada con un guiño a los sabores de otras partes, fruto de una inspiración viajera. Para un relax absoluto: la piscina, el golf, el spa y la suave sombra de los gazebos donde, al anochecer, un juego de luces bien orquestado acentúa la belleza del jardín.
Le Club de Cavalière & Spa
Hotel y restaurante a orillas del mar (Le Lavandou (Cavalière)) Muy cerca de Lavandou, una gran casa de estilo toscano frente a un Mediterráneo de ensueño. Rodeado de pinos marítimos, buganvillas y jardines exóticos, el hotel bordeado por una playa privada ofrece habitaciones y suites de gran lujo, y también casas con terraza en la arena, en una promesa de estancia llena de frescor. El restaurante impregnado con sabores de una cocina del sol está abierto a la magnífica bahía de Cavalière. (Solo Cena)
La Bastide de Saint-Tropez
Hotel y restaurante en un parque (Saint-Tropez) Una elegante residencia de Saint-Tropez a pocos minutos de las playas de Ramatuelle y del puerto de esta famosa población. Lejos del gentío veraniego, esta magnífica casa solariega y sus 4 masías provenzales le invitan a la satisfacción total, en el corazón de un parque paradisíaco. Al borde de la soberbia piscina, a la sombra de los olivos tricentenarios o en el jardín de invierno, para abandonarse a instantes de bienestar, en un ambiente cálido y refinado. La cocina de tintes provenzales, revela el alma y el espíritu del sur. La quinta pone a disposición de su clientela su yate San Lorenzo, de 22 metros, que se puede alquilar para una jornada, unos días, una semana… (excepto los fines de semana)
L'Hôtel Villa Belrose
Hotel y restaurante a orillas del mar (Gassin/Saint-Tropez) Colgado de una colina que domina la bahía de Saint-Tropez, el pueblo de Gassin está considerado como uno de los más hermosos de Francia. La Villa Belrose ha heredado una vista maravillosa gracias a sus grandes terrazas y su piscina real que dominan el Golfo de Saint Tropez. La excelencia se halla también en la cocina gastronómica y en su centro de belleza que ofrece tratamientos de alta gama. ¡Se garantiza un servicio discreto y personalizado!
L’Oasis
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux en un pueblo (La Napoule) A la sombra de un patio ribeteado de palmeras y flores exóticas, este oasis de sabores es un marco de verdor para la cocina con estrellas de los hermanos Raimbault. Al compás del mercado Forville de Cannes, Stéphane y Antoine reinterpretan una carta a la vez contemporánea, provenzal y asiática: erizos pescados en la zona suflés con limón verde, Sol Levante de pescado crudo. François, el repostero de la familia, ha convertido su famosa “Caravana de postres” en el orgullo de esta división mágica.
Le Mas Candille
Hotel y restaurante en el campo (Mougins) Todavía quedan pequeños paraísos en la tierra que pocos privilegiados tienen la suerte de conocer… Ubicado apaciblemente en una ladera de Cannes, con vistas a las incomparables primeras estribaciones de los Alpes, Le Mas Candille es una de esas joyas raras. Su parque privado, con una arboleda de 4 hectáreas, es el lugar ideal para pasearse, meditar y descansar. Reino de la tranquilidad y el bienestar, este extraordinario hotel invita a los enamorados de “las cosas bellas” a que disfruten cómodamente en su spa Shiseido y sus tres piscinas. Después de la visita al pueblo medieval de Mougins - donde Pablo Picasso vivió los últimos 15 años de su vida - sentirá usted el placer de reencontrar su “remanso de paz” para degustar la sutil y creativa cocina del restaurante “Le Candille”.
Cap d'Antibes Beach Hotel
Hotel y restaurante a orillas del mar (Cap-d’Antibes) A mitad de camino entre Niza y Cannes, integrado en un paraje sensacional con el Mediterráneo en primer plano, el Cap d´Antibes Beach es una auténtica joya de la arquitectura contemporánea. Sus líneas depuradas casan a la perfección con el encanto y la frescura de la vegetación del jardín, bañado por el mar y limitado por una playa de arena fi na. Original, la decoración de las habitaciones y suites invita a los huéspedes a un paseo sensorial a través de los elementos que componen este emplazamiento extraordinario. La magia vuelve a salir a nuestro encuentro en el restaurante gastronómico, que se abre al mar ofreciendo un panorama delicioso, enmarcado por las islas de Lérins y el macizo del Esterel. (Solo Cena)
Le Mas de Pierre
Hotel y restaurante en un parque (Saint-Paul-de-Vence) En un parque de dos hectáreas con olivos centenarios situado a las puertas de Saint-Paul-de-Vence, Le Mas de Pierre domina colinas y pequeños valles. Las tejas rojas y las piedras blancas de sus pequeñas casas de campo esconden habitaciones y villas provenzales, románticas o coloniales. Nada más franquear la puerta, descubrirá los aparadores, cómodas y veladores hábilmente seleccionados en un anticuario. Por lo que se refiere al restaurante, una carta que constituye una oda a la Provenza, a sus guisantes, sus habas, sus hierbas, sus primeros espárragos. Otros placeres: una piscina musical, un spa y un suntuoso invernadero de orquídeas.
Le Saint-Paul
Hotel y restaurante en un pueblo (Saint-Paul-de-Vence) Engastado en el relicario de las murallas de Saint Paul, el famoso pueblo de los artistas, el Saint Paul es una joya intimista que cultiva la discreción en un mundo que busca llamar la atención. Alojarse aquí, es reencontrar los fundamentos de la tradicional acogida a la francesa, compuesta de refinamiento y distensión. Con una vista asombrosa, desde la cima medieval, de la llanura circundante y la Costa Azul, es un lugar íntimo, acogedor y gastronómico, en el que los platos netamente provenzales se degustan en un restaurante al aire libre.
Château de La Chèvre d’Or
Hotel y restaurante en un pueblo (Eze-Village) Este castillo y su asombrosa vista del Mediterráneo le reservan dulces momentos: brazadas en una piscina romana en armonía con la naturaleza, jardines perfumados, masajes indios, tenis... El placer de perderse por las callejuelas empedradas del pueblo medieval se añade al encanto de las habitaciones, todas diferentes. En cocina, los amantes de los grandes clásicos de la gastronomía francesa o de las especialidades mediterráneas disfrutarán mientras contemplan una vista magnífica desde uno de los 4 restaurantes. (Solo Almuerzo)
Monte Carlo Beach
Hotel y restaurante a orillas del mar (Roquebrune-Cap-Martin) Chic e intemporal, desde su creación en los años 30, Monte Carlo Beach perpetúa la elegancia y el arte de recibir. Revestido de “rojo Riviera”, el hotel es una auténtica oda al Mediterráneo, a cuyo través se descubren las nuevas habitaciones y suites, a las que grandes ojos de buey aportan luz y profundidad. En la planta baja, las escaleras privadas que conectan las loggias con el paseo dan a las habitaciones aspecto de bungalows al borde del agua. El restaurante “Elsa” y su terraza sobre el mar le esperan para saborear comidas y serenidad, en el centro de una decoración exterior cuajada de pino carrasco, obra del paisajista Jean Mus... Una delicia.