Relais & Châteaux es un mundo en sí, un mundo diverso. Un mundo acogedor, amable y gourmet, en el que la exigencia de máxima calidad común a nuestros afiliados se une la pasión por su establecimiento y por el territorio que lo acoge.
El arte de regalar Relais & Châteaux con nuestros Cheques y Cofres regalo Lys. Para disfrutar de un fi n de semana encantador en un escenario excepcional, de una estancia alejada del mundo o de una cena gastronómica en la mesa de uno de nuestros Grands Chefs, más de 300 establecimientos de Relais & Châteaux acogen a las personas que haya elegido para regalarles una experiencia inolvidable.
Descubran una auténtica vuelta al mundo, por la colección de Relais & Châteaux. Sea cual sea la ocasión o la duración de su estancia, cada establecimiento le ofrecerá lo mejor de su cultura y su región. Nuestro canal de TV Vea nuestros videos temáticos
Vivir una experiencia Relais & Châteaux significa vivir nuevas sensaciones. Cada una de nuestras casas le invita a explorar una variedad incomparable de sensaciones, en la que la belleza del lugar, la calidez de la acogida y
la calidad de la cocina se conjugan a la perfección. Aromas y sabores, paisajes y colores hacen que cada estancia se convierta en una vivencia única e intensa.
Descubran nuestra excelente oferta gastronómica, clásica o contemporánea pero siempre creativa y sorprendente. Una creatividad reconocida en todo el mundo, ya que nuestros Grands Chefs forman parte de la élite de la gastronomía mundial.
Restaurante y hotel a orillas del mar (Saint Méloir des Ondes) En Les Maisons de Bricourt gozará de impresionantes vistas a la bahía del Mont-Saint-Michel y, a sus pies, encontrará los criaderos de ostras y el puertecito de Cancale. En este mundo de ilustres marinos, el restaurante Le Coquillage se distingue por su elegante sencillez, la amabilidad y las atenciones. La cocina, basada en los productos de la bahía de Cancale, refleja el pasado de aventuras marítimas de esta región de tradición corsaria; se utilizan más de 120 especias provenientes de las Indias Orientales y Occidentales. Además de estos dos alojamientos, el castillo Richeux y la casa de campo Les Rimains, descubrirá también Les Gîtes marins, creado ex profeso para familias. La alegría de vivir de los Roellinger se palpa claramente en la pastelería y salón de té Grain de Vanille, la escuela de cocina Cuisine Corsaire y los almacenes Épices-Roellinger. excepto los fines de semana
Manoir de Lan-Kerellec
Hotel y restaurante a orillas del mar (Trébeurden) Rodeado por la inmensidad del mar y los arrecifes de la Costa de Granito Rosa, el Manoir de Lan-Kerellec es una de las joyas de la corona de Bretaña. Desde su terraza, disfrute de las increíbles vistas panorámicas de las islas Milliau, Molène y Losquet. Después, anímese a dar una vuelta por el paseo marítimo para probar el sabor salobre de la bruma marina o hacer submarinismo para observar de cerca la reserva marina natural. Cenará en la magnífica sala del restaurante con forma de casco de barco al revés, obra de los Compagnons du Devoir.
Hôtel Brittany
Hotel y restaurante a orillas del mar (Roscoff) En el pasado fue puerto de contrabandistas y refugio de piratas y, hoy, Roscoff sigue siendo un destino único, con sus olas esmeralda, sus casas de pescadores de granito y sus mansiones dispersas por los acantilados. Este escondite es una antigua propiedad de comerciantes que cuenta con piscina, spa y acceso a la playa. El chef le deleitará con la calidad de sus pescados y crustáceos, comprados directamente a los pescadores de la zona. Su cocina es un exponente de la Bretaña de hoy, en la que ver, oler y degustar es un auténtico placer. Un paseo de un cuarto de hora en barco es todo lo que necesitará para descubrir la pequeña isla de Batz, una perla tropical perdida en el Canal de la Mancha con sus palmeras y sus playas de fina arena.
Hôtel de la Plage
Hotel y restaurante a orillas del mar (Sainte-Anne-la-Palud) Platos refinados tales como el tartar de lubina y caviar, ensalada de cigalas y carpaccio de veira a la naranja adquieren un gusto muy especial cuando se sirven en un lugar excepcional como el Hôtel de la Plage. El restaurante panorámico tiene vistas espectaculares al océano y a una enorme playa de arena fina. Desde las habitaciones podrá contemplar vistas similares, e incluso escuchará el suave murmullo de las olas. Las familias alojadas en el hotel disfrutarán de la playa totalmente preparada para los niños.
Château de Locguénolé
Hotel y restaurante a orillas del mar (Kervignac) Una puerta que da al océano y un pontón privado para un embarque inmediato. Navegar entre Lorient y la isla de Groix es una experiencia inolvidable y uno de los muchos placeres que le reservan este castillo y su mansión, ambos históricos, rodeados por 120 hectáreas de bosque privado con vistas a un amplio horizonte marino. También hay excursiones en helicóptero para sobrevolar los acantilados de Bretaña. Cuando vuelva a tierra, deléitese con el menú compuesto de marisco fresco y los mejores productos bretones de la zona, y después disfrute de un masaje shiatsu para redondear un día perfecto.
Castel Clara Thalasso & Spa
Hotel y restaurante a orillas del mar (Bangor) La apartada isla Belle-Île-en-Mer es un paraje ideal para una escapada reconstituyente. Los visitantes acceden en barco a esta “bella isla en el mar”, que hace justicia a su nombre con sus calas de aguas turquesa, sus costas rocosas, sus colinas en flor y sus puertos coloreados en tonos pastel. Castel Clara domina la pintoresca Bahía Goulphar, donde el pintor impresionista, Claude Monet, solía pintar sus mágicos paisajes. Se maravillará con las vistas de las Aiguilles de Port-Coton, una serie de formaciones rocosas esculturales que surgen en medio del océano. Le encantarán las delicias de la cocina local. Y, en el centro de talasoterapia o spa, se entusiasmará con los tratamientos de salud de Belle-Île-en-Mer con flor de tojo fresca.
Domaine de Rochevilaine
Hotel y restaurante a orillas del mar (Billiers) Bertrand Jaquet, propietario del Domaine de Rochevilaine, siente verdadera devoción por Bretaña y su deseo de compartir esa pasión con sus huéspedes es evidente. Déjese seducir por el impresionante marco típicamente bretón en el estuario de la Vilaine con sus escarpados acantilados y sus aguas azules. Pruebe el bogavante bretón, único en su clase, en el restaurante junto al mar, donde se tiene la ligera sensación de estar cenando en la cubierta de un transatlántico. Escuche el ruido de las olas mientras recibe un tratamiento reconstituyente en el fantástico spa, tal vez “la table phénicienne” (la tabla fenicia), un masaje patentado por el establecimiento. Otra de las pasiones de Bertrand Jaquet es el arte, que los huéspedes no deben dejar de descubrir en la maravillosa galería del hotel. excepto los fines de semana
Hôtel et Spa de la Bretesche
Hotel y restaurante en un campo de golf (Missillac) El infinito encanto de esta propiedad se percibe desde que se franquea la verja de entrada. En medio de un magnífico parque de árboles centenarios, se erige un castillo maravilloso del siglo xv, en cuyas dependencias se encuentran las habitaciones. Cada una de ellas está deco-rada con un estilo propio, que aúna calidez, autenticidad y refinamiento, al igual que ocurre con la cocina creativa del chef del Montaigu, o con la decoración del bar, situado en las antiguas caballerizas y que conserva los pesebres y abrevaderos originales. El spa de la Cour Carrée es un remanso de paz, que ofrece bienestar y serenidad; y el recorrido del campo de golf de 18 hoyos, diseñado por Henry Cotton, cuenta con una vista magnífica del castillo.
Le Fort de l’Océan
Hotel y restaurante a orillas del mar (Le Croisic) Desde hace cuatro siglos, este fuerte de granito situado en la península del Croisic vigila los estados de ánimo del mar. Todavía se conservan sus murallas, fosos y puentes levadizos. Construido para resistir a las tempestades y los asaltos, actualmente, tras ese duro exterior encierra paneles de roble, jardines aromáticos, una piscina cubierta y una huerta. El chef utiliza las hierbas y hortalizas de la finca en su cocina imaginativa, a la que con frecuencia añade productos frescos del mar. De postre, el caramelo ligeramente salado es un verdadero placer para el paladar.
solo durante la temporada baja.
Castel Marie-Louise
Hotel y restaurante a orillas del mar (La Baule) Los seis kilómetros de arena fina de La Baule se han unido, este año, al círculo cerrado del “Club de las bahías más bellas del mundo”. Frente al océano Atlántico se alza esta mansión de estilo Belle Époque con una elegante decoración de tipo inglés, obra del famoso arquitecto francés Jacques Garcia, en la que cada detalle es perfecto. Es el lugar ideal para una escapada con encanto. Serán acogidos por un equipo siempre atento a sus deseos. El delicioso desayuno deja ya entrever la cocina suculenta del chef, que incluye platos como el guiso de langosta o la lubina al caviar. Otro importante atractivo del lugar es el centro de talasoterapia así como otras muchas actividades, que están a un paso. Aquí lo más chic es desplazarse por la zona en una bicicleta prestada por el hotel.