Relais & Châteaux es una colección exclusiva de los 500 mejores hoteles con encanto y restaurantes gastronómicos presentes en 60 países. De los viñedos de Napa Valley hasta las playas de Bali, de los olivos de la Provenza a las reservas de Sudáfrica, Relais & Châteaux reúne las etapas del itinerario más bello para descubrir cada región y cada país.
En nuestros establecimientos, cada anfitrión quiere compartir su vínculo con una cultura, con una región. Después de haber pasado en ocasiones una vida entera asimilando la historia y el espíritu del lugar, le transmiten con pasión la esencia de su personalidad y sus raíces.
Lugares de ensueño para pasar un fin de semana romántico o celebrar los momentos más importantes de la vida: cumpleaños, aniversarios, lunas de miel, reuniones familiares... Gracias a la magia de nuestras casas, las más bellas ocasiones para reunirse se transforman en recuerdos inolvidables.
Relais & Châteaux, creada hace mâs de cincuenta años por la unión de grandes hosteleros y chefs de cocina, se impone como una referencia de excelencia en los sectores de la restauración y la hostelería. Con las experiencias y el viaje a través de los sentidos que le ofrecemos en nuestros establecimientos presentes en todo el mundo, le invitamos a redescubrir y redefinir un Estilo de vida particular.
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en el campo (Baerenthal) Aunque no pueda atribuírsele como suyo el azul Yves Klein, este Sr. Klein podría patentar perfectamente algunas de sus creaciones. Se llama Jean-Georges Klein y es el chef de este restaurante familiar caracterizado por su pureza tanto en cuanto al diseño como a los platos. No obstante, este minimalismo va acompañado de audacia: “Cada día intento combinaciones, contrastes, historias improbables, pruebo cosas, me gusta arriesgar.” La comida se sirve en un comedor luminoso con un techo de cristal, en medio del bosque. El lema de la casa es que “todo es posible siempre que se tenga el deseo de progresar”.
Au Soldat de l’An 2
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en una ciudad (Phalsbourg) La gastronomía según el Grand Chef Georges Victor Schmitt es sorprendente por su sensualidad. Su inolvidable foie gras cuenta con unanimidad, sin olvidar su pescado fresco del mar y su bogavante azul trufado así como su repertorio de caza del país, felizmente cocinados a fuego lento, entre tradición y renovación. Su célebre desayuno gourmand con foie gras y revuelto de trufas maravilla, así como los manjares de estación, para placer de la vista y sobre todo del paladar. Con buen tiempo, los tomará en un bonito jardín umbrío, pero también en invierno en el rincón de la chimenea, en esta preciosa casa cargada de historia donde se reunieron los Soldados del Año 2, que celebran el famoso poema de Victor Hugo y las novelas de Erckmann & Chatrian, próximos vecinos de Phalsbourg. De esta pequeña villa histórica, a las puertas de los viñedos de Alasacia y de los Vosgos misteriosos, el chef de este albergue con habitaciones principescas ha hecho una meta gastronómica ineludible. excepto los fines de semana
Hostellerie Abbaye de la Pommeraie
Hotel y restaurante en una ciudad (Sélestat) Antaño residencia de los lugartenientes del rey, cuartel de gobernadores militares y por último vivienda de un barón del Imperio. Esta abadía escondida al pie de los viñedos alsacianos, es en la actualidad un hotel que ha ido acumulando secretos a través del tiempo. Las habitaciones de madera clara son muy confortables y los propietarios Christiane y Pascal Funaro son agradables y acogedores. Los amantes de la buena mesa podrán elegir entre dos restaurantes: Le Prieuré, con sus creaciones refinadas, y el Apfelstuebel, un “Winstub” al estilo tradicional alsaciano, en el que se sirve la gastronomía del campo típica de la zona. La biblioteca humanista Sélestat – catalogada como patrimonio mundial por la Unesco en 2011 – está próxima y podrá asistir a las conferencias sobre las obras literarias del Medievo que allí se celebran.
Château d’Adoménil
Restaurante de un Grand Chef Relais & Châteaux y hotel en un parque (Lunéville) Este encantador castillo está a un tiro de piedra de Lunéville, un pueblo del que Voltaire escribió que le “parecía” como Versalles. En el conocido como “pequeño Versalles” de los duques de Lorena, podrá descubrir las obras de cristal de Baccarat y la célebre plaza Stanislas de Nancy, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco. Adoménil es una construcción del siglo xviii remodelada magníficamente y realzada con sutiles toques de modernidad. El Grand Chef Cyril Leclerc ofrece una cocina gastronómica y atrevida en la que priman los productos frescos, muchos de ellos provenientes de la región de Lorena. En este precioso refugio, lo mejor del pasado y el presente se funden con la cortesía del servicio y la elegancia de la cocina. excepto los fines de semana
Hostellerie La Cheneaudière
Hotel y restaurante en el campo (Colroy-la-Roche) En el siglo xvii, Colroy-la-Roche era un pueblo alemán y se llamaba Koenigsberg que significa “la montaña del rey”. Cuando lo recuperó Francia, el pueblo, con su puro y ondulado paisaje, conservó su carácter majestuoso. Mireille y su hijo Nicolas han creado aquí un hotel acogedor con el encanto de un casa familiar, en el que podrá apreciar su fascinante historia. En la sala Pastoureaux, los paneles de madera del Jura pertenecieron a la casa donde nació el Papa Calixto II. En la pintoresca galería, el gorjeo de los pájaros proviene de los árboles que las aves han convertido en su hogar. Podrá alcanzar el relax total en el extraordinario spa, que ofrece tratamientos de modelado del cuerpo con aceites esenciales. Los amantes del placer quedarán impresionados por la cocina y el ambiente del restaurante, que utiliza los mejores productos de Alsacia, una zona que se enorgullece de su gran tradición gastronómica. No debe uno perderse el nuevo “Nature Spa” de 1.500 m2, inaugurado esta primavera...
Bas Rupts et Chalet Fleuri
Hotel y restaurante en la montaña (Gérardmer) Cinco generaciones de hoteleros, sin contar la sexta que está en camino, han dirigido este establecimiento. El diseño interior es de estilo montañés sin ser rústico, lujoso pero sin excesos. Los propietarios de este hotel – Michel Philippe, su hija Sylvie y su yerno Ghislain – planificaron cuidadosamente la decoración y crearon este precioso y lujoso chalet. Con la combinación de sillas confortables y maderas claras han conseguido un lugar excepcional al pie de las pistas de esquí. Es un placer quitarse los esquís y disfrutar de este refugio alpino.