
Situada al nordeste de la región autónoma de Guangxi Zhuang, la ciudad de Guilin fue fundada hace más de 2.000 años bajo la dinastía Qin. Desde antiguo, el paisaje de esta región, recorrida por el río Lijiang, le valió su fama e inspiró a los artistas más eminentes.
Han Yu (768-824), el gran poeta de la dinastía Tang, lo comparó a una cinta verde que se despliega a lo largo de horquillas de cabello de jaspe. Los siglos han ido transcurriendo y la región se ha ido embelleciendo aún más. Con el tiempo, las rocas, “karst” monumentales que bordean las límpidas aguas del Lijiang entre Guilin y Yangshuo, han adquirido formas misteriosas, las grutas y galerías subterráneas han revelado sus tesoros únicos, mientras que la exuberante naturaleza se ha ido expandiendo, enmarcando el conjunto, para dar un último toque magistral a este cuadro de gran esplendor.