La capital económica de Marruecos tiene muchas bazas turísticas de que alardear. En torno a su medina histórica se despliega el barrio Art Deco europeo, la gran mezquita Hassan II y una hermosa cornisa abierta hacia el Atlántico.
Junto a Marrakech, Fez y Agadir, Casablanca es un destino cada vez más popular entre los turistas. Histórico corazón de la ciudad, la antigua medina, encerrada en las murallas del siglo XVI, con sus grandes puertas, ofrece una multitud de callejones enredados y tiendas instaladas alrededor del bastión de Skala y la plaza ajardinada de Sidi Bou Smara. Al Este está el barrio europeo. Ostenta amplias calles bordadas de palmeras, que recuerdan la época del protectorado francés, cuando los urbanistas planearon edificios Art Deco de proporciones monumentales, y alrededor de la plaza Mohamed V o a lo largo de la avenida Hassan II. El barrio de los Habous también es particularmente interesante.
Esta "nueva" medina construida por arquitectos franceses de principios del siglo XX combina pequeñas plazas y callejuelas, arcos de piedra y tiendas de recuerdos. Después de caminar por el parque de la Liga Árabe y tras descubrir las torres gemelas del Twin Center, símbolos del barrio moderno de Maarif muy apreciado para ir de shopping, el mar y su cornisa son otras de las zonas de mayor atractivo de la ciudad. Nuevo emblema de Casablanca, la mezquita Hassan II está construida junto al mar Terminado en 1993, el minarete de 200 metros es el más alto del mundo y la superficie de la mezquita está tan sólo superada por la de La Meca y Medina. También linda con el Atlántico la zona de Ain Diab, famosa por su playa y vida nocturna a lo largo de la cornisa.