En México, esta punta marca el término de la región de la Baja California, una península árida separada del resto del país por el Mar de Cortés. Un cabo al final de una península, famoso por estación balnearia y su arco de roca natural.
El Cabo San Lucas, situado entre el Océano Pacífico y el Golfo de California, constituye un fin del mundo adaptado al turismo que atrae cada año a millones de turistas. Se trata de la última de tierra justo al sur de la Baja California, una península desértica salpicada de inmensos cactus candelabro, que se extiende a lo largo de varios miles de kilómetros desde la frontera norteamericana. El Cabo San Lucas es una gran estación balnearia donde los hoteles, restaurantes y puertos deportivos de lujo han conquistado la costa durante los últimos años.
El emplazamiento de Cabo San Lucas es famoso en todo el mundo por el Arco, un roquedo en forma de arco bajo el cual se unen las aguas del Pacífico con las del golfo de California, también llamado Mar de Cortés. En él encontramos también una playa, llamada Playa del Amor. Puede llegarse a ambos lugares en barco; también por mar, de enero a abril, es posible puede salir al encuentro de las ballenas grises, ya que millares de especímenes provenientes de las frías aguas del ártico vienen aquí a reproducirse a lo largo de las costas de la Baja California. Entre Cabo San Lucas y la vecina población de San José del Cabo, una inmensa playa de arenas doradas se nos ofrece para disfrutar del farniente y constituye uno de los principales motivos para la estancia turística en esta región salvaje y aislada del resto de México.