
Palm Beach, playa más norteña de las playas del norte de Sydney ubicada a menos de una hora en coche del centro de Sydney, es una fantástica pequeña ciudad balnearia al borde del océano pacífico al este y el Pittwater al norte y al este.
Pittwater es un estanque parcialmente cerrado que se abre hacia la desembocadura del río Hawkesbury. La península entre Pittwater y el océano es donde se ubican en particular los suburbios de Newport, Avalon y Palm Beach. Scottland Island y las Western Foreshores están más al sur de Pittwater. Palm Beach se considera desde hace años como un lugar de evasión para las elites de Sydney, famosa por sus numerosas palmeras. Con dos magníficas playas para aficionados al surf y su variedad de pequeñas playas de aguas tranquilas en el Pittwater, esta región es un paraíso para los enamorados del sol y de los deportes náuticos. Los golfistas también podrán pasárselo bien con el campo de golf público de Palm Beach y otros tres situados a 10 minutos, esto es, el Palm Beach Golf Course, el Avalon Golf Course y el Mona Vale Golf Course.
La región es famosa por su entorno natural intacto, sus ríos limpios y sus hermosas playas. El paso hasta el faro de Barrenjoey es una experiencia obligada si visita la región. Este paseo de 30 minutos por entre las hierbas silvestres para subir hasta la cumbre del Barrenjoey Headland ofrece una vista espectacular a 360 grados sobre Pittwater, el océano pacífico, la costa central y más lejos al sur hasta Reef.
El río Hawkesbury y Pittwater ofrecen a los visitantes la posibilidad de desarrollar actividades en aguas tranquilas como vela, pesca, canoa-kayak o windsurf. Los numerosos transbordadores que efectúan la travesía entre Palm Beach y varios sitios a lo largo del río Hawkesbury y la costa central permiten a los visitantes descubrir una región de Sydney que casi no ha cambiado desde la colonización europea.
El Western Foreshore de Pittwater y el parque nacional de West Head son famosos por su belleza natural, paisajes espectaculares e impresionantes gravados y pinturas aborígenes en la roca con varias decenas de millones de años de edad.
El periodo entre mayo y noviembre es muy especial en Palm Beach dado que es el momento de la migración anual de las ballenas jorobadas desde el Antártico hasta el Harvey Bay en el Queensland. Gracias a las numerosas apariciones cotidianas, la oportunidad de ver a estos espléndidos mamíferos nadar en el Pacífico a tres pasos de la playa es una experiencia inolvidable.
Palm Beach y sus alrededores ofrecen una profusión de posibilidades, desde cafés, comercios ecológicos hasta restaurantes informales o gastronómicos. El pueblo de Avalon situado a unos cinco kilómetros al sur de Palm Beach presenta un ambiente relajado y una gran variedad de tiendas. Famoso por sus artículos para la casa, orientados hacia el estilo de vida y sus calles comerciales que proponen alimentos finos, el pueblo es un lugar magnífico para pasear, ir de compras o ver una película en el cine local.
La verdadera belleza de Palm Beach y de su entorno radica en que esta comarca está situada a menos de una hora de Sydney, dando al mismo tiempo la impresión de que queda a miles de kilómetros. La belleza salvaje de la región, su serenidad apacible y el océano como telón de fondo hacen de esta región un lugar idóneo para descansar y hacer una cura de rejuvenecimiento.
A pesar de que no es fácil el acceso por carretera, los visitantes pueden llegar hasta Palm Beach por hidroavión. El vuelo tarde 12 minutos desde la magnífica Rose Bay y ofrece vistas fenomenales sobre la ciudad y las playas del norte de Sydney, pasando por encima del faro de Barrenjoey antes de aterrizar suavemente en el Pittwater.