Salzburgo vivió durante siglos bajo el dominio de los príncipes-obispos. De este fastuoso periodo, la ciudad conserva una arquitectura prodigiosa que mezcla gótico, románico y barroco.
Los edificios religiosos (Benediktinerstiftskirche St. Peter, catedral, cementerio de san Pedro...) se suceden a lo largo de las calles, y la ciudad antigua resplandece de palacios y mansiones de otras épocas. Lugar natal de Mozart, Salzburgo ha aportado una contribución enorme al mundo de la música dándole artistas como Mozart, Riedl o, más recientemente, Herbert Von Karajan.