Gante, en el antiguo condado de Flandes, en la confluencia de los ríos Lys y Escaut, fue una floreciente capital comercial e industrial. Este próspero pasado se reconoce en el campanario adosado al Mercado de las telas, la catedral San Bavon y a lo largo del muelle de las hierbas.
La ciudad conserva una viva tradición comercial en sus numerosos mercados. Desde Gante, no hay que dudar en llegar hasta Brujas, «la Venecia del Norte», y su puerto de Zeebrugge. El paisaje urbano de estilo flamenco es prodigioso: campanarios y mercados, plaza mayor y plaza del burgo, por citar unos pocos ejemplos.