Al sur de Lyon, Vienne fue fundada por los galos antes de ser invadida por los romanos, que ampliaron la ciudad dejando en ella numerosas e importantes construcciones.
Vienne es, hoy en día, una de las ciudades antiguas más admirables de Francia, y en ella se puede contemplar todavía el templo de Augusto y Livia, los jardines arqueológicos de Cibeles y el teatro romano (en el que cado año se celebra el festival de jazz).
Cada época dejó su testimonio traducido en piedra en este lugar único, destacando la catedral Sainte-Maurice, notable mezcla de estilos románico y gótico.