Macizo montañoso junto a la frontera
Suiza, el Jura alterna montañas, valles y lagos en un conjunto extraordinario. En verano dominan las excursiones (a pie o a lomos de una mula), VTT y rafting, que en invierno dejan paso a los esquís y raquetas.
De entre los numerosos enclaves del Jura, destaca Baume-les-Messieurs. Esta ciudad de montaña, además de contar con una abadía milenaria, disfruta de un panorama excepcional: el lugar de encuentro de tres valles en el que destaca el espacio para recular del circo de Baume.
No muy lejos, las cascadas del Hérisson y del Eventail fascinan por su belleza.