Este inmenso parque natural se extiende desde las llanuras de Limagne hasta las crestas de los montes de Forez, en un paisaje de montaña media y altiplanos forestales.
El trayecto que lleva de un pueblo a otro y de una aldea abandonada a otra, recorre recortados valles por donde serpentean los ríos repletos de truchas hasta el volcán Velay, en un ambiente plenamente pastoral.