
Trazando la frontera franco-española, los Pirineos alternan montañas y valles, preservando su fauna y su flora en uno de los paisajes menos alterados por la mano del hombre.
Aquí, las excursiones a pie son las protagonistas, pero también puede llegarse a numerosos parajes de panorama sin igual mediante medios mecánicos. Circos de Gavarnie y Troumouse, Tourmalet, Pic du Midi de Bigorre, etc.
Mencionar todos los lugares destacados de este macizo parece una tarea imposible, pues la belleza reina por doquier, y lo excepcional es la norma.