En Corrèze, «el país verde» por excelencia, Brive-la-Gaillarde es el centro de una comunidad de pequeños pueblos de singular encanto.
Alberga atractivos edificios, como la colegiata de St-Martin y el Hôtel de Labenche. Al sur, Collonges-la-Rouge debe su nombre al gres rojo que sirvió para construir sus edificios (entre los que destacan el Castel de Vassinhac).
Turenne, uno de cuyos señores fue el célebre mariscal de Luis XIV del mismo nombre, muestra los vestigios de un castillo feudal. Curemonte desvela a través de sus “castels” una arquitectura medieval inalterada.