Fundada por los fenicios, Lisboa lleva tres mil años a orillas del Tajo. Es una capital europea de primer orden, a parte de la riqueza de su historia, su paisaje urbano, su cultura y su tierra. ¿Qué se puede admirar? La torre de Belém, a orillas del Tajo, a la vez fortificación y faro, la Praça do Comercio, centro del poder portugués, los edificios religiosos, como el Mosteiro dos Jerónimos y la iglesia de Santa Maria, sin olvidar el jardín botánico, y en cuanto a cultura, los numerosos museos, como el Museo Calouste Gulbenkian, de gran riqueza.