
El Algarve se extiende a lo largo de 150 Km. de costas repletas de calas y playas de fina arena, pueblos pescadores y balnearios de tendencias. La región goza de un clima de los más hospitalarios. Las ciudades sorprenden por su belleza rústica y la calidez de sus habitantes.
Faro, capital del departamento y centro de atracción del Algarve, mezcla los géneros y los placeres. Sólo se puede disfrutar plenamente de su ambiente sin igual paseando por las calles peatonales que conducen, entre construcciones moriscas y restos medievales, al encantador puerto pesquero, aún en activo.
Más al Este, bordeando la laguna, Olhao ofrece una cara embelesadora con su arquitectura de estilo «cubista» y sus casas «açoteias» de aspecto arabizante. Desde el puerto, se toma al barco para cruzar el canal y trasladarse a las playas de las islas próximas al Parque Natural de la Ría Formosa, donde solaz y placeres son de rigor.