A orillas del lago de los Cuatro Cantones, en el centro de Suiza, Lucerna exhala, a lo largo de todo el año, un perfume festivo. El centro, completamente peatonal, posee una arquitectura medieval, de la que el puente de la Capilla y el monumento del León son los más bellos ejemplos.
La continuada vida cultural se compone de festivales, espectáculos de ballet y conciertos, así como de numerosos museos (destacando el magnífico museo de los Transportes). Si las excursiones hacia los montes Pilate y Stanserhorn merecen realmente la pena, pasear en barco por el lago es una experiencia casi lírica.