Berna es el corazón de Suiza. Desde ella se puede llegar al resto del país, y por eso se situó en ella el parlamento federal. Pero Berna es, ante todo, una de las ciudades más antiguas y hermosas del país, cuyo centro, de estilo medieval, está catalogado por la UNESCO.
El casco antiguo, peatonal, posee numerosas curiosidades, como sus seis kilómetros de soportales comerciales, la torre del reloj (Zytglogge), la catedral y el foso de los osos.