El desierto de Kalahari («Grand Sed» en lengua tswana) se extiende por Botswana, Namibia y Sudáfrica. El nombre de desierto responde a la realidad, pues en él se encuentran vastas extensiones de arena de color tostado, sin ningún curso de agua o lago permanente.
Sin embargo, llueve a menudo, y en él se desarrolla una vegetación de matorrales que alberga todavía una pequeña población autóctona: los bosquimanos.
En cuanto a la fauna, el desierto de Kalahari alberga algunas especies raras, como el antílope de las arenas, el rinoceronte negro del desierto o el «King Sheetah» (rey guepardo).