Al sureste de Sudáfrica, a lo largo del litoral que bordea el océano Indico y hundiéndose en su territorio, la Garden Route cruza una de las más hermosas regiones salvajes del país, incluso del mundo.
Bosques, lagos, ríos, montañas y valles se suceden, recubiertos por una flora única de colores pastel, como si de un Edén recuperado se trataran donde viven libremente centenares de especies de animales.