En Mpumalanga, este cañón de proporciones gigantescas (el tercero más grande del mundo) está cubierto de una vegetación exuberante y cruzado por un poderoso río, el «Blyde River», que excavó el espectacular desfiladero que puede admirarse a lo largo de su recorrido.
Desde la presa, en la confluencia con el «Blyde River» y desde el «Ohrigstad River», puede observarse a los hipopótamos y cocodrilos que juguetean en sus aguas.